23 sept 2022

El deseo del Gigante


“Yo pedí que el día que yo muriera me enterraran en la tierra. Pero que sobre mi tumba sembraran una mata de majagua. De ahí iban a salir los bates de más bote en el mundo”, Antonio Muñoz, el Gigante del Escambray.
Nadie como él y Pedro José Rodríguez le dio más alegría a mi infancia.

18 sept 2022

Esperando a Fiona


Aunque tuvimos un hermoso amanecer de domingo, el cielo se ha empezado a cerrar. Apenas son las 8 de la mañana y ya parece estar oscureciendo. Una extraña sensación de calor suprimió el frío de la madrugada.
Las aves, que aún conservan el instinto que nosotros perdimos, no necesitan de los partes del tiempo para saber que hoy habrá tormenta. Por eso andan a toda prisa para recogerse lo más temprano posible.
Aunque esta Fiona ha sido tan impredecible como la de Shrek, es seguro que nos dejará un diluvio a su paso. Por eso mi Cucha y yo decidimos volver temprano a Santo Domingo y dejar la Loma en las mejores manos: Alito, Jack y Buck.

17 sept 2022

La orquídea viajera


Esta orquídea se las compramos a mi tía Miriam Clarke por su cumpleaños. La pedimos por Amazon desde Santo Domingo a Plants & Blooms Shop. Después de hacer un recorrido de tres estados y cuatro días, por fin llegó a Miami. Miriam, feliz, compartió fotos de su momento de mayor esplendor en Facebook. 
Engalanaron su sala hasta que, como en el cuento de O. Henry, cayó la última flor. Hace dos semanas, cuando pasamos por Miami, Miriam nos propuso que trajéramos su orquídea para la Loma. Aunque la empacamos con mucho cuidado, no teníamos muchas esperanzas de que sobreviviera.
Sin embargo, resistió la compresión en la maleta y la travesía. Hoy en la mañana, Diana (con la ayuda de Alito) la subió a una horqueta para que empezara a fijarse. La última parte de su trayecto no consta en el envío de Amazon. 
Como las aves migratorias que también vienen del norte, la orquídea de Miriam llegó a la Loma de Thoreau para pasar la Navidad con nosotros. Solo que ella no se volverá a mover. Cuando las aves decidan regresar, ya estará firmemente asida al arrayán (Eugenia montícola).
La orquídea viajera por fin llegó su destino.

15 sept 2022

Lázaro Horta, piano & bar


Lázaro Horta, el piano man cubano, se presentará por primera vez en República Dominicana el sábado 12 de noviembre a las 9:30 de la noche. Agradecemos a Casa de Teatro y a Freddy Ginebra por abrirnos las puertas más entrañables del Santo Domingo colonial, a Raúl Martin por coordinarlo todo y a Leonardo Orozco por el diseño del cartel. 
Si te gustan las grandes canciones cubanas, el piano y el bar... ¡esa es tu noche!

14 sept 2022

Reportes de un ferroviario



Entre 1995 y 1996, viví casi un año en México. De ese largo viaje aún llevo conmigo cosas esenciales, desde el recuerdo imborrable de amigos muy queridos, hasta mi fanatismo por las canciones de José Alfredo Jiménez y mi incapacidad de comer sin picante.
A los pocos días de mi llegada tuve que hacer un viaje a Guadalajara. Le rogué a mis anfitriones que lo hiciéramos en tren, a pesar de que en autobús el trayecto era más corto y cómodo. Aún puedo ver dentro de mi cabeza, proyectados como una película, cada momento de aquella madrugada en el Tapatío.
Luego convertí al metro mi refugio preferido en la Ciudad de México. Siempre me movía en él y muchísimas veces hice recorridos en vano, con la única intención de explorar y conocer las esenciales vísceras de una de las ciudades más grandes del mundo. Me aprendí de memoria el plano y cada una de sus líneas.
Hace unos días, Esteban Darias me sorprendió con esta postal. Su abuelo fue jefe de estación en el Paradero de Camarones y quien enseñó a mi abuelo todo lo que debía saber de ferrocarriles. Luego Esteban fue compañero de trabajo de mi madre y de mis tíos Aldo, Cary, Titita, Eloy y Rafaelito.
Siempre que visitaba mi casa teníamos largas conversaciones de trenes. Aún hoy, cada vez que tengo una duda sobre locomotoras, ramales y operaciones en específico, lo llamo o le escribo para consultársela. Me conmovió que él cargara con esta postal para el exilio y que aún la conserve.
Como podrá notarse en el mensaje enviado, solo se trata de reportes de un ferroviario.

12 sept 2022

Instrucciones para armar un colibrí mexicano


Espere a que llegue el mediodía del domingo, sírvase un Brugal 1888, ponga un poco de cola para madera en un pequeño plato y déjese llevar por la intuición. Asegúrese de tener todas las ventanas de la casa cerradas. Una vez que se le ponen las alas intentan escapar.

11 sept 2022

Moonshine


Con Gaby, mi amigo de infancia, destilé alcoholes clandestinos en las noches del Paradero de Camarones. De un vagón averiado sacamos miel de purga cuando sabíamos que nadie nos veía. Con un panadero de Cruces conseguimos levadura y, después de una paciente espera, hicimos nuestro propio brebaje.
Moonshine le rinde homenaje a los destiladores clandestinos de Tenneesse y Kentucky que, a la luz de la luna, fermentaban maíz para sacar un whisky muy fuerte y elemental que los ayudara a sobrevivir los difíciles años de la Ley Seca. Siempre trabajaron en la oscuridad y a escondidas.
No sé si llegaré a probar alguna vez este Ole Smoky. Lo encontré en una tienda de licores en México, mientras buscaba algún tequila que traer a Santo Domingo. Al final pudo más mi pasado. Lo compré en homenaje a Gaby y a mí mismo. Por el Camilo clandestino que fui y por los hermanos que me acompañaron en la gesta.
Puede llamarse moonshine, calambuco, chispa de tren, salta pa' trás o como sea, solo se trata de destilar un momento de felicidad imposible de hallar en ninguna otra parte. Cuando las circunstancias te atrapan, siempre se encuentra una manera de escapar.

Sofrito


Nuestras hijas, Ana Rosario y Paloma, han decidido que seamos familia. Si ellas se tratan como primas, nosotros deberíamos ser hermanos. Así es que Julián Fernández y yo hemos acabado siendo familia. Hoy me escribió para preguntarme cómo seguía en la recuperación de mi fractura.
—Excepto la pierna, que sigue en alto —le respondí—, todo lo demás está en el suelo.
Luego, en la medida que el chat avanzaba, le comenté que justo en ese momento estaba oyendo el disco “Sofrito” de Mongo Santamaría. “Lo oigo muchísimo”, subrayé. Julián aprovechó el pie forzado para contarme que, la primera vez que estuvo en Estados Unidos, Mongo lo acogió como si fuera su hijo.
—Hasta hace poco tuve una camisa Givenchy que él me regaló —agregó—. Siempre iba a su casa a almorzar y a comer. Su esposa Ileana me trataba bien cantidad… ¡Tremendas migas que hice con ese viejo!
Luego me contó que todos esos guiños cubanos que hay en la obra de Chic Corea se deben a la experiencia de tocar con Mongo Santamaría. El tumbador habanero cambió la manera de interpretar y crear del compositor de Massachusetts, agregó Julián mientras sonaba “Spring song”.
—Tengo fotos con Chick Corea —me dijo agustiado—, pero ninguna con Mongo.
Poco después Diana abrió la puerta. Había bajado a buscar la comida que pedimos. “Quita la música para sentarnos a la mesa”, me ordenó. “Harina con quimbombó —pareció responderle el coro de Mongo—, la comida pa’ Changó”.
No respondí el último mensaje de Julián, esta conversación sigue inconclusa.