El domingo también se ha ido al parque,
permanece de pie,
junto a un grupo de ancianos
que se dan cita allí todas las tardes.
Ese día hubo un tiroteo en Washington,
Ucrania celebró
el 40 aniversario del desastre de Chernóbil
y el Celta de Vigo acabaría perdiendo
uno a dos con el Villarreal.
Pero aquí, en Melide,
las preocupaciones del domingo
y los ancianos son otras:
la huerta, el ganado, el forraje
y lo que están dispuestos a pagar
los que arriendan tierra
para sembrar bosques de eucaliptos.
Con las manos tomadas en la espalda
y la vista fija
en los puntos vacíos del parque,
la luz de las farolas los sorprende.
Es hora de irse.
Los ancianos a sus casas
y el domingo hacia el este,
para seguir huyendo del lunes
que ya le pisa los talones.
26 de abril de 2026