09 abril 2008

Los rehenes se asoman en Madrid

La Casa de América de Madrid ha cubierto la fachada de su sede con los rostros de los rehenes de las FARC. Ahora el Palacio de Linares no es un edificio, sino otro gesto de solidaridad con las víctimas de la narcoguerrilla colombiana.
Las fotos de los rehenes cubren todas las ventanas de la institución cultural. Periodistas y artistas colombianos hicieron allí una lectura pública de cartas dirigidas a todos los que están privados de su libertad, con el fin de hacerles llegar un poco de esperanza.
Las FARC aún mantienen cautivos en la selva a más de 700 rehenes, lo que ha provocado la repulsa de millones de manifestantes en todo el mundo. Ojalá que esos mensajes logren conmocionar a esos pocos melancólicos que aún le brindan su apoyo a la banda criminal, confundiéndola con los movimientos revolucionarios del siglo pasado.

07 abril 2008

Te digo ahorita

El cambio de casaca de Johnny Ventura ha generado disímiles reacciones entre los dominicanos. Algunos han aplaudido con vehemencia el sorpresivo apoyo del Caballo a la reelección de Leonel Fernández. Otros, en cambio, han denigrado su renuncia al PRD, el partido en el que Ventura militó con fervor y por décadas.
Al leer el debate que provocó la noticia en CLAVE DIGITAL, me llamó la atención que no pocos perredeístas aseguraran haberse deshecho ya de la obra de Johnny. Otros tantos, juraban que no bailarían nunca más con la música del legendario intérprete.
Lo que encarna Johnny Ventura, lo que significa para la cultura caribeña, va mucho más allá de coyunturas politiqueras y festivales electoreros. Johnny Ventura es ya parte indisoluble del patrimonio dominicano y no es posible imaginarse el sonido de este país sin su música. Y al que no me crea, le digo ahorita, cuando todo esto pase.

01 abril 2008

Solicitud dialéctica

En “Lust, Caution” (“Deseo, peligro”), la película más reciente de Ang Lee, la señal de que ha pasado el tiempo la da un semáforo. La trama, que ocurre en Shangai, comienza en 1938 y acaba en 1942. Una intersección de la populosa ciudad es suficiente para que el cineasta nos haga saber que los años han pasado.
Al principio de la película, un policía de tránsito se las ingenia para controlar el intenso tráfico. Algunos vehículos de motor e incontables triciclos y bicicletas se entrecruzan siguiendo la señal del agente. Por allí, claro está, también pasan los protagonistas de una historia llena de lujuria, odios y deslealtades.
Al final del filme, en plena Segunda Guerra Mundial, el agente aún permanece en la intersección, pero ya no hace nada. Un moderno semáforo es quien se encarga de dirigir el tránsito. ¿Cómo solucionaría un cineasta dominicano esas escenas? ¿Podría convencer al AMET de que, al menos mientras dure el rodaje, trate de ser dialéctico?

22 marzo 2008

El apóstol del contrabajo

Érase un hombre a un contrabajo pegado. Guillermo Cabrera Infante, que lo conoció en persona, decía que era enorme y se abracaba a su instrumento como si fueran un solo cuerpo. Pero bastaba verlo en una fotografía para reconocer que era un hombre pequeño, trabao, cuya única estatura consistía en el poder de sus dedos.
Israel López nació en la misma casa que José Martí. El azar quiso que el poeta y el contrabajista vinieran al mundo en un mismo espacio. Martí fue el apóstol de la redención, Cachao el redentor del contrabajo. Ambos compartieron un mismo sino: vivieron casi todas sus vidas fuera de la isla a la que evocaron sin desmayo en sus obras.
Israel López ya no está en este mundo. Gracias a Andy García quedó su obra en fílmicas y grabaciones inolvidables. Es allí donde tendremos que ir a buscarlo de ahora en adelante. En esos sonidos y en esas imágenes sobrevivirá para siempre esa esencia de la cubanidad. Aunque Cachao se murió sin poder volver, queda el consuelo de se quedará allá dentro cuando todos los demás tengan que irse.

21 marzo 2008

La dignidad ajena

Mi amigo acaba de llegar en su Grand Cherokee Limited 2008. Trae consigo la segunda edición del libro “Cien horas con Fidel”, del periodista Ignacio Ramonet. Está conmovido con la lectura del volumen que, según se advierte en la portada, está revisado, corregido y ampliado por el propio entrevistado.
Mi amigo alza su copa de Protos Reserva 1993 y brinda por el líder cubano. “¡Fidel es la dignidad de América!”, dice y cita de memoria pasajes enteros del libro. Alterna sus frases elogiosas e incondicionales con unas salchichas en salsa arrrabiatta y unos mejillones al curry con pan italiano de romero y aceite de oliva.
Mi amigo justifica la necesidad de que el fidelismo sobreviva y relee, in extenso, preguntas y respuestas. Sonriente, sopla sobre la llama de un habano que el emigrante cubano Carlos Fuente produjo especialmente para él. Mi amigo reafirma su admiración por la revolución cubana, aunque al final admite que no podría vivir allí ni un día.

17 marzo 2008

La paz a punta de canciones

Hace dos semanas República Dominicana jugó un rol protagónico en la Cumbre de Río. La mediación de Leonel Fernández fue decisiva para evitar un inminente conflicto armado en Suramérica. Ahora, gracias a Juan Luis Guerra, el nombre del país volvió a ser noticia en todo el mundo.
Ningún interés político los convocó, nadie sufragó los gastos de sus conciencias, ellos acudieron por principios. Juanes, Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz, Carlos Vives, Miguel Bosé, Fernando Velasco, Ricardo Montaner y un coro de 100,000 voces borraron con canciones una frontera que Hugo Chávez trató de delimitar con tanques de guerra.
En el recital “Paz sin fronteras” no se entonaron trovas “comprometidas”, nadie tuvo que decir una consigna para que todos entendieran el mensaje. Los versos sencillos de “Ojalá que llueva café” o “Corazón partío” bastaron para decir lo que había que decir.
El grito de “no a la guerra” y la reafirmación a la hermandad entre los pueblos de Colombia, Venezuela y Ecuador, se oyó en todo el continente. En el puente Simón Bolívar, allá en Cúcuta, se escuchó todo, menos el redoble desafinado y a destiempo de los tambores de guerra.