Fulgencio Batista usaba chorros de agua para maniatar a los estudiantes que se manifestaban en su contra, Hugo Chávez prefiere los gases lacrimógenos. Igual que en la dictadura del cubano, la principal fuerza opositora del régimen del venezolano son los universitarios. En eso, Chávez se parece más a Batista que a Fidel (quien convirtió a las universidades en lugares donde se puede aprender de todo, menos a tener ideas propias). “Los dirigentes de eso, hay que detenerlos. Detenerlos, doy la orden una vez. Señor ministro de Defensa, ministro de Interior, y los jefes de la policía, a partir de este momento, el que salga a quemar un cerro, a quemar unos árboles, a trancar una calle, me le echan gas del bueno, y me los meten presos. Si no lo hicieran, me raspo a los jefes responsables”, dijo Chávez enfurecido, luego de ver un video de las protestas estudiantiles en Caracas.
Los estudiantes universitario cubanos acabaron asaltando al Palacio Presidencial y estuvieron a punto de derrocar a Fulgencio Batista (llegaron hasta su despacho, pero el tirano logró escapar apenas unos segundos antes). Los estudiantes universitarios venezolanos fueron claves en la derrota del primer referéndum convocado por Hugo Chávez para perpetuarse en el poder. Ahora, en el segundo intento, ellos serán otra vez decisivos.
Por eso el gobernante ha ordenado que los repriman hasta silenciarlos. Las imágenes de los chorros de agua golpeando a los estudiantes cubanos, generaron una repulsa colectiva en la sociedad y marcaron el principio del fin de la dictadura de Fulgencio Batista. Está por verse la reacción que provocará en la sociedad venezolana el momento en que los estudiantes sean repelidos con “gas del bueno”. En ese instante se sabrá hasta donde llega la simetría entre un elemento y el otro.



