11 abril 2008

De cómo Carla Bruni tomó La Bastilla

¿Qué pensaría David, el pintor que retrató a Marat desangrándose en la bañadera, unos instantes después de que Carlota Corday lo apuñalara, de revivir en la Francia de Nicolás Sarkozy? Me hago esa pregunta después de enterarme que una fotografía de Carla Bruni superó los 57,000 euros en una subasta de Christie's.
En la época de David, la mujer más famosa de Francia se llamaba Libertad y alzaba una bandera con los senos descubiertos, camino de La Bastilla, seguida por todo un pueblo que gritaba su nombre. Ahora, en cambio, es una top model completamente desnuda que es alérgica a la monogamia y duerme con el Presidente.
El fotógrafo suizo Michel Comte es el autor de la imagen donde la primera dama francesa sólo se cubre lo que cabe en las palmas de sus manos. Él es el autor de una obra que hubiera querido hacer David, el hombre que retrató a los revolucionarios de 1789. Carla Bruni ha tomado La Bastilla con una sola estrategia: la de juntarse las manos sobre el pubis para que al menos eso quede cubierto.

10 abril 2008

VEF 206

Mi padre me lo compró en la tienda del pueblo de Mataguá. Luego, en Santa Clara, hizo que le grabaran mi nombre con letra Palmer. En él oí por primera vez “Hotel California”, “Please Don’t Go”, “Honesty” y las voces al unísono de los Bonnie M. Mi VEF 206 no era un artefacto, sino una puerta por la que uno podía escaparse si cerraba los ojos.
A la izquierda tenía un pequeño botoncito que, si se oprimía, llenaba de luz a la pizarra. Radio Ciudad del Mar y CMHW se oían en el mismo punto del dial, sólo había que girar la antena en dirección a Cienfuegos o Santa Clara para sintonizarlas. Si los días estaban despejados, se oían emisoras de Moscú, de Praga, de Londres y de las dos mitades de Berlín.
A primera hora de la mañana, después de ordeñar y antes de que estuviera el café, mi abuelo oía la Voz de los Estados Unidos de América. Con el volumen en el mínimo y con el oído pegado a la bocina, Aurelio se ponía al día mientras Atlántida vigilaba a la leche que estaba a punto de hervir.
Una tarde, en medio de una tempestad, mi radio dejó de oírse. Allá adentro se quedaron mis mejores recuerdos de una época en cuya banda sonora no pueden faltar The Eagles, KC & The Sunshine Band y Billy Joel. Entonces ya Cuba era un país encerrado en sí mismo, pero si uno cerraba los ojos y encendía un VEF 206, se abría una puerta por la que se podía huir por un rato.

09 abril 2008

Los rehenes se asoman en Madrid

La Casa de América de Madrid ha cubierto la fachada de su sede con los rostros de los rehenes de las FARC. Ahora el Palacio de Linares no es un edificio, sino otro gesto de solidaridad con las víctimas de la narcoguerrilla colombiana.
Las fotos de los rehenes cubren todas las ventanas de la institución cultural. Periodistas y artistas colombianos hicieron allí una lectura pública de cartas dirigidas a todos los que están privados de su libertad, con el fin de hacerles llegar un poco de esperanza.
Las FARC aún mantienen cautivos en la selva a más de 700 rehenes, lo que ha provocado la repulsa de millones de manifestantes en todo el mundo. Ojalá que esos mensajes logren conmocionar a esos pocos melancólicos que aún le brindan su apoyo a la banda criminal, confundiéndola con los movimientos revolucionarios del siglo pasado.

07 abril 2008

Te digo ahorita

El cambio de casaca de Johnny Ventura ha generado disímiles reacciones entre los dominicanos. Algunos han aplaudido con vehemencia el sorpresivo apoyo del Caballo a la reelección de Leonel Fernández. Otros, en cambio, han denigrado su renuncia al PRD, el partido en el que Ventura militó con fervor y por décadas.
Al leer el debate que provocó la noticia en CLAVE DIGITAL, me llamó la atención que no pocos perredeístas aseguraran haberse deshecho ya de la obra de Johnny. Otros tantos, juraban que no bailarían nunca más con la música del legendario intérprete.
Lo que encarna Johnny Ventura, lo que significa para la cultura caribeña, va mucho más allá de coyunturas politiqueras y festivales electoreros. Johnny Ventura es ya parte indisoluble del patrimonio dominicano y no es posible imaginarse el sonido de este país sin su música. Y al que no me crea, le digo ahorita, cuando todo esto pase.

01 abril 2008

Solicitud dialéctica

En “Lust, Caution” (“Deseo, peligro”), la película más reciente de Ang Lee, la señal de que ha pasado el tiempo la da un semáforo. La trama, que ocurre en Shangai, comienza en 1938 y acaba en 1942. Una intersección de la populosa ciudad es suficiente para que el cineasta nos haga saber que los años han pasado.
Al principio de la película, un policía de tránsito se las ingenia para controlar el intenso tráfico. Algunos vehículos de motor e incontables triciclos y bicicletas se entrecruzan siguiendo la señal del agente. Por allí, claro está, también pasan los protagonistas de una historia llena de lujuria, odios y deslealtades.
Al final del filme, en plena Segunda Guerra Mundial, el agente aún permanece en la intersección, pero ya no hace nada. Un moderno semáforo es quien se encarga de dirigir el tránsito. ¿Cómo solucionaría un cineasta dominicano esas escenas? ¿Podría convencer al AMET de que, al menos mientras dure el rodaje, trate de ser dialéctico?