¿Qué pensaría David, el pintor que retrató a Marat desangrándose en la bañadera, unos instantes después de que Carlota Corday lo apuñalara, de revivir en la Francia de Nicolás Sarkozy? Me hago esa pregunta después de enterarme que una fotografía de Carla Bruni superó los 57,000 euros en una subasta de Christie's.En la época de David, la mujer más famosa de Francia se llamaba Libertad y alzaba una bandera con los senos descubiertos, camino de La Bastilla, seguida por todo un pueblo que gritaba su nombre. Ahora, en cambio, es una top model completamente desnuda que es alérgica a la monogamia y duerme con el Presidente.
El fotógrafo suizo Michel Comte es el autor de la imagen donde la primera dama francesa sólo se cubre lo que cabe en las palmas de sus manos. Él es el autor de una obra que hubiera querido hacer David, el hombre que retrató a los revolucionarios de 1789. Carla Bruni ha tomado La Bastilla con una sola estrategia: la de juntarse las manos sobre el pubis para que al menos eso quede cubierto.


