31 mayo 2009

Llamamiento al gobierno cubano y al mundo

Este grito colectivo, al que se ha unido la inmensa mayoría de la blogsfera cubana, reclama para todos nuestros compatriotas los derechos que le han sido arrebatados en medio siglo de dictadura.

Queremos una Cuba sin discriminaciones. Pedimos un país donde nadie sea encarcelado por decir lo que piensa. Reclamamos una patria de la que podamos entrar y salir con la libertad que nos confiere el haber nacido en ella. Exigimos el libre acceso a Internet de todos los cubanos que viven dentro de la Isla.

Queremos una Cuba con todos y para el bien de todos.

¡Yo te quiero libre!

Enlaces anticubanos

Si hay una cosa en la que el gobierno de Cuba es eficaz, es en sus acciones represivas. Su incapacidad para gerenciar al país es indirectamente proporcional a su efectividad para oprimir a su gente. Aún hay miles y miles de cubanos damnificados que no han recibido la más mínima ayuda desde aquellos ciclones que pasaron sobre la isla en fila india. Pero si a uno solo de ellos se le ocurre levantar la voz para decirlo, recibe en el acto una respuesta contundente de algún represor.

Muchos cubanos, dentro y fuera de la isla, han tejido una red en la blogsfera para denunciar los desmanes del fidelismo. Poco a poco, sus voces han logrado abrirse paso ante la engañifa del discurso oficial, que habla sin cesar de un país que no existe y que busca una culpa ajena para cada uno de los errores que lo han llevado a la insolvencia.

La más reciente maniobra de la dictadura se lleva a cabo justamente en la bogsfera. A dos o tres bocinas incondicionales (cada vez son menos los que se prestan para esas jugarretas) se les ha habilitado un acceso libre a Internet (algo de lo que están privados la inmensa mayoría de sus compatriotas) para que administren un blog. La idea es que en esos espacios se calquen los mensajes clave de la dictadura y se lacen improperios contra los que se oponen a ella.

Si tenemos en cuenta que Cuba es el país del hemisferio con menos acceso a Internet (Ramiro Valdés define a la red de redes como un “potro salvaje”, como un “arma de exterminio global”), es obvio que esos blogs no están ideados para el consumo interno sino para crear la ilusión virtual de que también existen cubanos que apoyan al régimen desde sus bitácoras.

Deambulando por Facebook (una de las redes sociales que está terminantemente prohibida en la Isla), encontré esta frase de Julio Antonio Mella: “Lo principal son hombres, es decir, seres que actúen con su propio pensamiento y en virtud de su propio raciocinio, no por el raciocinio del pensamiento ajeno. Seres pensantes, no seres conducidos”.

Acopio aquí algunos de esos enlaces anticubanos para que les echen un ojo a sus contenidos. Como podrán ver, todo parece indicar que el único bastión invencible de la revolución, sus órganos represivos, también se ha empezado a resquebrajar. No puede ser que su respuesta a la blosgfera, por más rápida que fuera, acabara siendo tan poco imaginativa.

Enlaces anticubanos

(La fallida respuesta rápida del régimen

a la blogsfera insurgente)

http://cambiosencuba.blogspot.com/

http://www.la-isla-desconocida.blogspot.com/

http://lapolillacubana.nireblog.com/

http://bloguerosrevolucion.ning.com/

http://yohandry.wordpress.com/

http://islamiacu.blogspot.com/

http://cubacoraje.blogspot.com/

29 mayo 2009

El Rey de la Tonada Carvajal

Luis Gómez improvisa y canta en Radio Ciudad del Mar. A su lado, el locutor Fabio Bosch (hijo).

Vi a Luis Gómez, el Rey de la Tonada Carvajal, una sola vez en mi vida. Fue en los estudios de grabaciones Eusebio Delfín, de Cienfuegos. Gracias al trovador Lázaro García, Lenay Blasón y yo pudimos tener una larga conversación con el poeta de Cumanayagua. Corría el último año del siglo XX y por la Perla del Sur acababa de pasar una tormenta devastadora.

En poco más de cuatro horas nos contó casi toda su vida y no paró de improvisar. Sólo se detenía para tomarse un buche de café y para ver si veía algo a través del escote de Lenay. Todas las palabras que los campesinos de mi pueblo usan en su vida cotidiana, tenían rima en la cabeza de aquel hombre que decía las cosas más alegres con la mirada más triste.

Gracias a ese día y a la inspiración de Luis, encontré el final de mi libro de cuentos Caña quemada. Unos meses antes la dirección de los Ferrocarriles de Cuba había decidido demoler el ramal Cumanayagua, una vía férrea que nacía en el Paradero de Camarones y llegaba hasta el pie del Escambray. Yo puse el pie forzado y el poeta sólo tuvo que cerrar los ojos:

“Ya le arrancaron la vía

a nuestro pueblo adorado,

que era el transporte atrasado

que en otro tiempo tenía.

Sufre la melancolía

que muchos ojos no ven

y mi pueblo en su vaivén,

que tanto quiero y admiro,

en el puente del Guajiro

está esperando el tren”.

28 mayo 2009

Corrigiendo a Enrique Ubieta

En su recién estrenado blog La Isla Desconocida, Enrique Ubieta reanuda la pelea de la oficialidad cubana contra Ángel Santiesteban. En “Los dos ángeles”, el periodista insiste en esa vieja manía de Fidel Castro de no admitir que sus adversarios tengan dignidad ni virtudes.
Para Ubieta, como para todos los que siguen ciegamente al octogenario líder, los opositores al régimen, sean quienes sean, son gusanos, mercenarios, cambia casacas y todos esos insultos prefabricados para consignas, editoriales y discursos. Pero la razón de este post no es el contenido del suyo sino una pequeña corrección.
Acabo de dejar el siguiente comentario en “Los dos ángeles”. Convencido de que el administrador de La Isla Desconocida no lo subirá, lo reproduzco aquí:

Ubieta:
Lo que has escrito sobre Ángel no amerita comentario alguno. Y no me refiero al valor del texto sino al tuyo. Sólo quisiera pedirte que hagas un mínimo cambio. Quita las comillas donde sugieres que Ángel Santiesteban y yo somos amigos íntimos. Puedes afirmarlo. Nos queremos mucho, muchísimo. Él y Mario García Haya son los dos hermanos que nunca tuve.
(Es muy probable que no sepas qué es eso, sé que para cualquier ser humano y hasta para una mascota ─pienso en los perros, por ejemplo─ sería extremadamente difícil apreciarte.)
Ahora, capaz que yo entendí mal y con las comillas estás sugiriendo que Ángel y yo somos maricones. De ser así, por favor, házmelo saber, porque entonces las comillas si están bien puestas y este comentario no tendría que estar dirigido a ti, sino a Miguel Barnet, el presidente de la UNEAC, que tanto ha cacareado que en Cuba ya no se persigue ni discrimina a los homosexuales, y a Mariela Castro Espín, patrona de los gays en la Isla.
Una cosa más. Si puedes, por favor, pon un link sobre la línea mía que citas para que quien lea tu post pueda leer también el texto mío al que te refieres. Yo he hecho lo mismo con el tuyo. Esa es una de las grandes virtudes que tiene la red de redes, que permite múltiples lecturas y diferentes visiones de un mismo tema.
Ya que eres uno de los poquísimos cubanos que tiene libre acceso a Internet, aprovecha las ventajas que eso te da.
Posdatas
I.
Para los que no saben quién es Enrique Ubieta, transcribo la síntesis biográfica que él mismo ha puesto en su blog: Escritor y periodista. Es autor de los libros Ensayos de identidad (1993), De la historia, los mitos y los hombres (1999), La utopía rearmada (2002) y Venezuela rebelde (2006). Fundó y dirigió la revista Contracorriente (1995-2004). Actualmente dirige La Calle del Medio, publicación de opinión y debate.
A esto yo agregaría que Ubieta pertenece a la banda de los talibanes. El término, acuñado por los escritores e intelectuales que dirigen la cultura cubana dentro de Cuba, se aplica a un reducido grupo de periodistas que le siguen la corriente a Fidel de manera feroz, poniendo todo su “pensamiento” (ahora si son válidas las comillas, Enrique) al servicio del discurso oficial.
II.
Revisando el título de este post, recordé que en el Paradero de Camarones el verbo corregir sólo se usa para ir al excusado a soltar toda la mierda que uno lleva por dentro.

27 mayo 2009

El lado nublado de mi Poljot

El día que conocí a Claudio me hice un nudo con los brazos. Quería esconder lo más que se pudiera el Poljot de cuerda y lleno de niebla (el agua acumulada en el interior de su esfera nunca me dejaba ver las manecillas). Claudio llevaba un Seiko digital con calculadora. Presumir eso en la Manicaragua de principios de los ochenta, equivaldría a montar un BMW del año en La Habana de hoy.

Claudio era el hijo de Sergio Corrieri y fue mi compañero en el IPUEC Mártires del Escambray, en Sabana del Moro. Gracias a su amistad, tuve el privilegio de conocer de cerca a Gilda Hernández, una importante figura del teatro cubano que para mí, en ese entonces, era nada más que Tota, la abuela de Claudio, la que nos llenaba la barriga cada vez que nos escapábamos para La Macagua (la sede del Grupo de Teatro Escambray).

Mientras mi padre y el padre de Claudio organizaban la próxima pesquería en el lago Hanabanilla, Claudio y yo veíamos unas películas que él había traído de La Habana y que siempre empezaban con un cartel en letras amarillas: Omnivideo Corporation. Así fue cómo conocí a los héroes prohibidos (Rambo, Superman y Rocky) y por fin vi a John Travolta y a Olivia Newton-John en movimiento (hasta ese entonces eran dos figuras inertes en el pecho del pulóver de moda).

No sé qué ha sido de Claudio. Lo recuerdo con mucho cariño y, hasta el día en que nos perdimos de vista, fue un tipo sencillo y noble, que no le daba la más mínima importancia a las prebendas que disfrutaba. Él fue el primer “hijo de papá” que conocí en persona. Con él entendí aquello de que todos éramos iguales aunque algunos éramos más iguales que otros.

Pero ahora, leyendo las cartas que acaba de hacer pública Juan Juan Almeida, el hijo del Comandante de la Revolución, vuelvo a caer en la duda. Es como si tratara de entender lo que está pasando a través del lado nublado de mi viejo Poljot de cuerda.

26 mayo 2009

DOCUMENTO. Intelectuales apoyan al escritor cubano Ángel Santiesteban

El domingo 17 de mayo, en el Vedado, Ángel Santiesteban, un prestigioso narrador cubano, galardonado con los más importantes premios literarios del país y del continente latinoamericano, fue provocado, amenazado y golpeado por dos desconocidos, provocándole una fracturado, heridas leves de la navaja que esgrimió uno de los agresores cuando Santiesteban intentó defenderse, y numerosos hematomas a causa de los golpes.

Todos los análisis de lo sucedido, y las declaraciones del propio Santiesteban, apuntan a que se trata de un mecanismo ya típico en la historia de las represiones en la isla contra aquellos que intentan hacer uso de sus derechos ciudadanos esgrimiendo un pensamiento distinto al pensamiento oficial. A pesar de que la amenaza se cierne sobre él, Ángel Santiesteban dice que está dispuesto a asumir todos los riesgos: primero decidió crear su blog, decir su opinión, y eso le costó que las autoridades culturales, en gesto que debía avergonzarles, le retiraron el correo electrónico con el cual enviaba sus escritos a la persona que puso en internet su blog “Los hijos que nadie quiso”, luego de que esas mismas autoridades le dijeran a Santiesteban que “lamentablemente no tenemos la estructura necesaria para que puedas tener tu blog acá”. Poco después, cuando apenas habían sido colgados tres o cuatro escritos, llegó la citación oficial para que acudiera a una oficina policial donde se le “aconsejó” pensar bien en lo que estaba haciendo y diciendo. Y de pronto, ante su tozudez y la fuerza de denuncia de sus escritos, viene la agresión, en una escena repetida cientos de veces en los últimos 50 años.

Contra esos métodos que intentan coartar las libertades de expresión y contra la posibilidad de que estos actos puedan seguirse repitiendo en un momento en que Cuba necesita abrirse al diálogo y a la aportación de todos los cubanos, estén donde estén y sean cuales sean sus posiciones políticas, han llegado estas firmas que aquí colocamos. Es un simple gesto de dignidad, de unidad, que ojalá crezca.

Firmas:

Amir Valle, escritor, Berlín; Ladislao Aguado, escritor, Madrid; Sindo Pacheco, escritor, Miami; Luis Pérez-Simón, escritor salvadoreño, París; Odette Alonso Yodú, escritora, México D.F.; Armando de Armas, escritor, Miami; Rafael Rojas, historiador, México; Eliseo Alberto (Lichy) Diego, escritor, México; Jorge Luis Arzola, escritor, Köln-Alemania; Michi Strausfeld, editora, Berlín; Carlos Alberto Montaner, escritor, Madrid.; Jorge Ferrer, escritor, Barcelona; Madeline Cámara, escritora y crítica, Riverview, Florida; José (Pepe) Triana, escritor, París; Jorge Luis Arcos, escritor, Madrid; José Prats Sariol, escritor, México; Rolando Sánchez Mejías, escritor, Barcelona; Emilio Ichikawa, escritor, Miami; Pío Serrano, escritor y editor, Madrid; Félix Luis Viera, escritor, México D.F.; Dean Luis Reyes, escritor y periodista, La Habana; Emilio García Montiel, escritor y profesor universitario, Veracruz; Rita Martín, escritora y profesora universitaria, Virginia; Camilo Loret de Mola, abogado, Estados Unidos; Waldo Pérez Cino, escritor, España; Katrin Hansing, academica, Estados Unidos; Gorki Águila y Ciro Díaz (Porno Para Ricardo), La Habana; Duanel Díaz Infante, escritor, Estados Unidos; Juan Cueto-Roig, escritor, Miami; José M. Fernández Pequeño, escritor, República Dominicana; Raúl Tápanes López, escritor, Santiago de Chile; Antonio Álvarez Gil, escritor, Estocolmo; Jorge Enrique Lage, escritor, La Habana; Ernesto Ortiz, escritor, España; Armando Añel, escritor, Miami; Sonia Díaz Corrales, escritora, Islas Canarias; Elvira Rodríguez Puerto, escritora, Munich; Abel Germán Díaz Castro, escritor y periodista, España; Carlos A. Aguilera, escritor, España; Manuel Gayol Mecías, escritor, California; Héctor García Quintana, escritor, España; Yomar González, escritor, Barcelona; Pedro Marquéz de Armas, escritor, Portugal; Manuel Sosa, escritor, Atlanta; Ricardo Bada, escritor español, Köln-Alemania; Jorge Alberto Aguiar Díaz, escritor, La Habana-Madrid; Enrique del Risco (Enrisco), escritor, West New Cork; Carmen Duarte, escritora y periodista, Miami; Milena Rodríguez, escritora, Granada; Rafael E. Saumell, escritor y profesor universitario, Estados Unidos; Karla Suárez, escritora, París; Manuel Vázquez Portal, escritor, Miami; Odalys Curbelo, periodista, Miami; Juan Antonio Sánchez, editor y periodista, Miami; Laszlo Erdelyi, Editor, El País Cultural de Montevideo; Armando Valdés Zamora, escritor, París; Jorge Salcedo, escritor, Boston; Joaquín Badajoz, escritor y académico, Miami; César Reynel Aguilera, escritor, Montreal; Bernardo Marqués Ravelo, escritor y periodista, Miami; Luis González Ruisánchez, escritor, Santo Domingo, República Dominicana; Camilo Venegas, escritor, Santo Domingo, República Dominicana; Margarita García Alonso, Francia; Alberto Lauro, escritor, Madrid; José Miguel Sánchez (Yoss), escritor, La Habana; Alina Brouwer, pianista y compositora, Miami; Verónica Cervera, editora, Miami; José Antonio Nicolás Zorrilla, músico y escritor, España; Fabienne Viala, Profesora de Literatura Comparada, París; Juan-Sí González, artista plástico, Ohio; Heriberto Hernández Medina, escritor, Florida, Estados Unidos; Carmen Karin Aldrey, artista y escritora cubana, Estados Unidos; Amaury Cabrera Reyes, escritor, Zaragoza, España; Javier de Castromori, escritor, París-Almería; Santiago Méndez Alpízar, escritor, Madrid; María Aurora López, profesora, Chile; Eduardo Parra Ramírez, escritor mexicano, México D.F.; Leonel Antonio de la Cuesta, historiador, Miami; Juan (PolO) Avilés Castaigne, caricaturista, Estados Unidos; René Serrano López, abogado; William Navarrete, escritor, París; Juan Antonio Blanco, historiador y politólogo, Canadá; Garrincha, humorista, Miami; Yanis Lobaina González, escritora, productora, La Habana; Claudia Cadelo de Nevi, Blog Octavo Cerco, La Habana; Ernesto Antonio Rodríguez, escritor, Miami; José Andrés Matos Alonso (JAMA), artista; Walter Lingán, escritor peruano, Köln-Alemania; Raúl Ernesto Colón Rodríguez, editor y traductor, Montreal; Luis Agüero, escritor, Miami; Joel Rojas, artista plástico, Miami; Roberto Jiménez, escritor, Miami; Reinaldo Hernández Soto, escritor, Carolina del Norte; Boris Larramendi, músico, Madrid; Juan Carlos Recio, escritor, Estados Unidos; Ernesto Menéndez-Conde, New York; Amaury Suárez, España; Jaime Gonzalo Cordero, filólogo, España; Manny López, galerista, Miami; José Alberto Álvarez Bravo, periodista independiente, La Habana; Elena María Castro Expósito, escritora, Madrid; Olga Lastra, especialista en sistemas de computación, Florida; Yodel Pérez Pulido, Blog Completo Camagüey, Cuba; Lázaro Tirador Blanco, periodista independiente y escritor, Miami; Carlos Martínez Rentería, editor; Pablo de Cuba de Soria, escritor; María Benjumea, España; Omar Mederos, México; Laura García Freyre, académica; Niurka Palomino, Miami; Leyser Martínez, Miami; Jesús Reyna Carvajal, Estocolmo; Danilo Delgado, Miami; Evidio Reyes, médico, Nebraska; Maité Díaz González, Francia; Liena Díaz Abreus, Dentista, San Francisco, California; Frank A. Caner, Miami; Carlos Vanegas Cassiani, Blogger de Colombia; Jehan Sandra Salem Bidondo, Kiev-Ucrania; Rogelio Marrero Cano, historiador; Elvis Lamoru, compositor, Miami; Rossie Inguanzo, Miami; Ernesto Lozano, artista plástico; Arcadio Ruiz Castellano, pintor; Ramon Colás, Fundador de las Bibliotecas Independientes en Cuba; Alen Lauzán, artista gráfico; David Martínez Beltrán, México; Olga Flora, lectora del blog “Los hijos que nadie quiso”; Jaime Gonzalo Cordero, escritor, España; Diusmel Machado, escritor, La Habana; Wichy García, teatrista, México.