16 marzo 2010

¿Quién es más humano, la “patria” o el enemigo?

El gobierno cubano ha desplegado una incansable campaña mediática para que se libere a cinco espías suyos que cumplen penas en el territorio de Estados Unidos. En su afán por trocar términos, los llama héroes, como califica de mercenarios o delincuentes a los opositores. Quien está con Fidel es legitimado, quien se le opone, como en la era colonial, es privado hasta de su derecho a la patria.

Aunque Cuba es un patrimonio de todos los cubanos, también ha sido usurpada por el régimen y su máquina de hacer propaganda. Es por eso que, según su lógica, quien adversa a la vetusta dictadura, ataca a la patria. Como les faltan todas las razones, nunca les alcanzan los epítetos ni los insultos.

Si el mundo les señala con el dedo, entonces acuden a la última carta de su baraja y recuerdan las torturas en Abu Ghraib, Bagram o Guantánamo. No sería mala idea hacer la comparación, por ejemplo, entre las condiciones de vida de los cinco espías en las cárceles norteamericanas y los disidentes cubanos en las de su país.

Eso podría revelar quién es más humano, la “patria” o el enemigo.

15 marzo 2010

Fidel acusa a Fidel

Cuando uno erige un monumento está sembrando un símbolo y tiene que atenerse a las consecuencias que eso implica. En uno de los tantos parques de La Habana, en el que está dedicado al escritor francés Víctor Hugo (en 21 y H, El Vedado), Fidel Castro ordenó colocar una tarja en 1981.

Probablemente, fueron muy pocos los que repararon, en casi tres décadas, en ese pedazo de mármol (que debieron llevar desde Nueva Gerona, donde Fidel guardó prisión apenas por unos meses después de haber ¡asaltado un cuartel y causado 22 muertos en las filas del ejército del dictador Fulgencio Batista!). Pero un suceso, la muerte por huelga de hambre del preso político Orlando Zapata Tamayo, ha convertido al pequeño monumento en una incómoda alegoría:

“LA TOZUDEZ, LA INTRANSIGENCIA, LA CRUELDAD, LA INSENSIBILIDAD ANTE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL DEL GOBIERNO BRITÁNICO FRENTE AL PROBLEMA DE LOS PATRIOTAS IRLANDESES EN HUELGA DE HAMBRE HASTA LA MUERTE, RECUERDA A TORQUEMADA Y LA BARBARIE DE LA INQUISICIÓN EN PLENA EDAD MEDIA ¡TIEMBLEN LOS TIRANOS ANTE HOMBRES QUE SON CAPACES DE MORIR POR SUS IDEAS, TRAS 60 DÍAS DE HUELGA DE HAMBRE! AL LADO DE ESTE EJEMPLO ¿QUÉ FUERON LOS TRES DÍAS DE CRISTO EN EL CALVARIO, SÍMBOLO DURANTE SIGLOS DEL SACRIFICIO HUMANO? ¡ES HORA DE PONER FIN, MEDIANTE LA DENUNCIA Y LA PRESIÓN DE LA COMUNIDAD MUNDIAL, A ESA REPUGNANTE ATROCIDAD!

FIDEL CASTRO 18-08-1981

68 CONFERENCIA DE LA UNION INTERPARLAMENTARIA

A TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES QUE LUCHARON POR LA INDEPENDENCIA DE IRLANDA”

Nada como sus propias palabras para condenar el crimen de Orlando Zapata Tamayo, cuya huelga de hambre se extendió por 85 días sin que sus verdugos cedieran.

La década de los sesenta se inventó en Sterling Cooper

El día que llegó la primera fotocopiadora a Sterling Cooper, la agencia de publicidad donde trabajan la mayoría de los personajes de la serie Mad Men, todos admiraron al aparato con el mismo asombro que vieron a Neil Armstrong caminar por la Luna. Eran los fabulosos 60, la década que más nostalgia ha producido, pero al desnudo, como si todas sus seducciones, secretos, euforias y miserias cupieran en una vitrina.

En Sterling Cooper fuman y beben a toda hora. Tanto las malas noticias como las buenas se acompañan con un whisky a las rocas. Don Draper, el genio creativo de la agencia, ha inventado tantos mundos, que se vio forzado a inventarse a sí mismo, robándole la identidad a un compañero de trincheras durante la guerra. “El amor es una cosa que creamos los publicistas para vender medias de mujer”, dijo en uno de sus tantos arranques de lucidez.

En un principio se pensaba que esta serie no sería tan exitosa. Los capítulos son lentos y sólo se oye música si uno de los personajes la pone en el tocadiscos. HBO llegó a rechazarla antes de entender su genialidad y cederle sus horarios estelares. Desde entonces, el equipo de realización ha ganado tantos Globos de Oro como clientes los personajes en el set de la agencia.

Aún escuchamos a Elvis y a The Beatles como si fueran parte de la época en que vivimos. Muchas de las cosas que rodean nuestra vida cotidiana provienen de aquellos años. Ese espíritu imperecedero de los 60 que nos persigue, de alguna manera, es obra de gente como Don Draper y los chicos locos de Sterling Cooper.

11 marzo 2010

Homenaje a Mario Rivadulla

Amigos:

Los invito a todos a compartir con nosotros un homenaje a Mario Rivadulla el próximo 19 de marzo, a las 7:30 de la noche, en el Hotel Dominican Fiesta, en Santo Domingo. Sabemos que no hay acto, ni frase, ni abrazo que pueda contener toda la gratitud que Mario merece, pero por algo se empieza.

Aunque en la invitación aparecen solo los nombres de los que participaron en la concepción de la idea, la convocatoria en verdad la hacen todos los dominicanos y todos los cubanos que reconocen la labor incansable y sin condiciones de Mario a favor de las causas más justas de aquí y de allá.

¡Ojalá que puedan acompañarnos!

Los ojos cerrados de Eduardo Galeano

Eduardo Galeano fue a Sevilla y no perdió su silla en un seminario sobre el feminicidio, pero por enésima vez cerró los ojos frente a los desmanes de la dictadura de Fidel Castro. Los axiomas de Galeano son como la comida congelada, todos saben a lo mismo y acaban decepcionando. La más reciente de sus frases, hecha para emparejar a las mujeres con los hombres, acaba definiendo su lucidez política, que también es "mitad basura y mitad maravilla".

Nunca me he explicado cómo un hombre que es capaz de enhebrar ideas lúcidas, puede llegar a rozar la estupidez cuando se refiere, por ejemplo, al régimen que por cinco décadas ha hundido a Cuba en la indigencia social y moral. Aunque no le queda otro remedio que admitir su respeto “por alguien capaz de hacer huelga de hambre y morir por lo que cree” (sería el colmo que él también se prestara para desacreditar a Orlando Zapata Tamayo), Galeano de inmediato pone un punto y seguido y comienza a excusar a la dictadura.

“Contra Cuba se aplica una lupa inmensa que magnifica todo lo que allí ocurre cada vez que eso que ocurre conviene a los intereses de los enemigos de la justicia social”, dice. Como sé que Galeano conoce de sobra la realidad cubana, me pregunto qué entiende por justicia social. Luego, cae en la burda caricatura y recita de memoria el mismo estribillo de siempre: “Cuba sigue siendo un país ejemplar en su capacidad de solidaridad y en su dignidad nacional”.

Ya hacia al final de la conversación, el periodista de EFE le pregunta si Obama se habrá leído el ejemplar de Las venas abiertas de América Latina que le regaló Hugo Chávez. “No creo que el poder deje mucho tiempo para leer”, respondió. Entonces Galeano puede dar por sentado que Fidel y Hugo tampoco le han leído… Y eso se nota, ¿no?

10 marzo 2010

Otra de ladrones

Después de publicado el post “En Cuba somos ladrones todos”, leí uno del inagotable Enrique Ubieta (inagotable en su capacidad para ser lacayo y servil) donde comenta la película La princesa y la rana. Obviamente, no me voy a referir a sus puntos de vista sobre el filme de Disney, que son tan irrelevantes como los que tiene Fidel Castro sobre la estrella más próxima, esa que está a cuatro años luz del sol.

Prefiero referirme a un entre paréntesis y no al texto. Antes de admitir que, gracias a su empleo de paje oficial, es uno de los pocos cubanos que tiene libre acceso a internet, Ubieta reconoce que la televisión cubana piratea la mayoría de los materiales que exhibe: “Sí, robamos las películas que el bloqueo nos niega --con más argumentos que la televisión norteamericana, bueno, miamense (¿no es norteamericana también?) que se roba las películas cubanas por la misma razón, pero ellos son los que bloquean, no nosotros”.

La excusa, por supuesto, se cae por su propio peso, pero ilustra muy bien la lógica del cubano que se ha gestado dentro del Período Especial. Como el Estado bloquea toda inventiva y toda iniciativa para producir lo básico, alguien de la familia tiene que delinquir para alimentar a los suyos. La televisión roba películas, series, musicales y documentales. La gente roba carne, leche, aceite, arroz, huevos, frijoles, harina…

Todos son ladrones y lo más terrible es que cada quien tiene una coartada.