
Aunque el clima caribeño convida a usar ropas frescas durante todo el año, en oficinas gubernamentales y corporativas de República Dominicana se exige una calurosa indumentaria que requiere del uso de potentes aires acondicionados. Mario Vargas Llosa, quien ha vivido en Londres por décadas, confesó alguna vez que el duro invierno de esa ciudad no es nada comparado con el frío que pasó en los sitios de Santo Domingo donde trabajó “La fiesta del Chivo”.
Un país sin corbatas no sólo nos pondría a tono con los esfuerzos de muchos en todo el mundo, también nos permitiría poder apreciarnos sin esos disfraces en los que algunos se escudan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario