Vía Hamlet (Hermman, el que no deja lugar a dudas) y después de pasar por dos o tres buzones amigos, llegó hasta mí un texto que presuntamente firma Silvio Rodríguez Domínguez, el mismo individuo que le pidió a los vocingleros de Cubadebate que se estuvieran tranquilos, que dejaran a Pablo quieto, que esperaran a que bajara la marea. 30 marzo 2010
Respuestas a un trovador ciego que no se atreve a volver a leer a Homero
Vía Hamlet (Hermman, el que no deja lugar a dudas) y después de pasar por dos o tres buzones amigos, llegó hasta mí un texto que presuntamente firma Silvio Rodríguez Domínguez, el mismo individuo que le pidió a los vocingleros de Cubadebate que se estuvieran tranquilos, que dejaran a Pablo quieto, que esperaran a que bajara la marea. 28 marzo 2010
Mañana me voy con Cacha pa’ Santa Clara
Tratar de seguir un juego de pelota por la página web de Cubavisión es casi una experiencia paranormal. Aún así, soporté con estoicismo las más de cinco horas que duró el quinto partido del play off entre Industriales y Villa Clara. Ni siquiera la imagen borrosa y entrecortada logró apartarme del mínimo marco donde los peloteros se movían a un cuadro por varios segundos.Traté de ir a buscar a Jorge Luis en Hermosillo, pero ni él ni Renay aparecieron. Solo Jorge Ferrer asomó la cabeza desde Barcelona. Él, como Jorge Luis, sudan sangre azul. Renay y yo nos convertimos en fundamentalistas cuando de la Trituradora Naranja se trata. Hace unos días, en Facebook, reunimos los nombres y apellidos de aquella dinastía que llevaba un central azucarero bordado en la manga y la camisa pintada de anaranjado hasta la altura de las letras.
Pedro José Rodríguez, Antonio Muñoz, Víctor Mesa, Lourdes Gourriel, Pedro Jova, José Antonio Huelga, Aquino Abreu, Sixto Hernández, Osvaldo Oliva, Alberto Martínez, Isidro Pérez, Héctor Olivera, Aniceto Montes de Oca, Rolando Macías, Adolfo Borrell, Lázaro Pérez… Nunca he visto jugar a casi ninguno de los integrantes del actual Villa Clara, pero hoy en el Latino demostraron que tienen la garra del Señor Jonrón, del Gigante del Escambray y de la Explosión Naranja.
27 marzo 2010
Segundo Silvio
Ayer, en la presentación de su disco Segunda cita, Silvio Rodríguez se equivocó cuando dijo que “pareciera que hay un concenso contra Cuba”. Aunque empieza teniendo la razón, al admitir el casi unánime rechazo que ha generado en el mundo la muerte por huelga de hambre de Orlando Zapata, la pierde al asegurar que se repudia a la nación y no al régimen que la oprime. Silvio Rodríguez está convencido de que tiene más razones para creer en la revolución que en sus detractores. Por más que me exprimo la cabeza, sólo doy con una: él disfruta un país muy diferente al que padece la inmensa mayoría de sus compatriotas. Como eso es tan obvio (algo que él nunca ha sido), espero que tenga otras excusas, como también confío en que sus alas no soporten en verdad tantos herrajes como él mismo deja entrever.
No es posible el sonido de Cuba sin la obra de Silvio. Sus canciones serán indispensables cada vez que se reúnan los ingredientes que mejor definen al cubano. Pocos artistas como él, logran tanta intemporalidad en algunas de sus obras. Pero cada vez más él mismo se convierte en un objeto museable, en una reliquia del ayer, en alguien que solo nos convida a creerle cuando dice pasado.
26 marzo 2010
La gran marcha
Muchos de los que participaron en la marcha que celebró se ayer en la Calle Ocho de Miami, fueron víctimas de actos de repudio de la dictadura de Fidel Castro. Ellos, como nadie, saben lo que significa ese puño represor. Otros, seguro que también los había, alguna vez asistieron a una marcha del pueblo combatiente. Ahora, ya libres, se sumaron de manera espontánea (esta vez sí era espontánea) a una manifestación que exigió el fin de la represión en Cuba y envió un mensaje de solidaridad a las Damas de Blanco.Como nunca antes, la verdadera naturaleza del régimen cubano ha quedado al descubierto. Las golpizas a las madres y esposas de los presos políticos han logrado que muchos, que hasta hace poco aún mostraban cierta simpatía por la revolución, ahora manifiesten de manera abierta su condena. Sólo tres intelectuales cubanos (Miguel Barnet, Roberto Fernández Retamar y Pablo Armando Fernández) han firmado el documento de apoyo al régimen.
Nadie más, ni siquiera uno solo de los integrantes del Secretariado de la UNEAC, ha dejado constancia de su respaldo. Eso explica por qué el documento emitido por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba no incluye nombres ni apellidos. Hay que ser demasiado cobarde para temerle a un puñado de mujeres que marchan en silencio y con una flor en la mano. Hay que ser demasiado abyecto parar querer minimizar la grandeza de ese símbolo.
La gran marcha que tuvo lugar ayer en Miami se irá replicando en muchas ciudades del mundo hasta llegar a La Habana. Ojalá que ese día todos los cubanos buenos empuñen una flor y a nadie se le ocurra volver a hablar de fusiles.
25 marzo 2010
Radio Ciudad de La Habana
Para Albis Torres,
Sigfredo Ariel
y Bladimir Zamora
No esperes a que pongan las canciones que más te gustan,
apaga la radio ahora y prueba que estás ausente,
que nada de lo que digan tiene que ver contigo.
No le des las buenas noches a la ciudad,
deja que la gente se duerma sin despedirse,
deja que el olvido se ocupe de tu calle
y de los personajes que desfilan por ella
con un pan en la cabeza
o un sombrero entre las piernas.
No esperes a que pongan las canciones que más te gustan,
apaga la radio y prueba que los poetas tienen la culpa,
que nada de lo que dicen tiene sentido.
Un país que vive de oír a su pasado
en discos de 33 revoluciones por minuto,
no se merece que permanezcas ahí,
sin dar un paso en ninguna dirección,
como uno de los tantos personajes
que desfilan por tu calle,
con la cabeza dentro de un pan
y las dos piernas metidas en un sombrero.
No esperes a que pongan las canciones que más te gustan,
apaga la radio y di que el silencio en Cuba
es una orquesta incomparable.
Si yo pudiera votar
El próximo 16 de mayo se celebrarán las elecciones congresionales en República Dominicana. Muchos amigos míos, que han venido acumulando incontables frustraciones en los últimos años, prefieren abstenerse. Los escándalos de corrupción y la falta de una propuesta al menos creíble de los partidos políticos tradicionales, los ha dejado sin opción.Hace poco, cuando Pablo Milanés aseguró que Fidel Castro debía ser condenado si Guillermo Fariñas moría de hambre y sed, también advirtió que no creía en las elecciones. “Ése es un juego democrático entre comillas que también es una farsa”, dijo. Yo, en cambio, creo que si a los cubanos les dieran la oportunidad de elegir su destino en una urna, le devolvería la libertad y el futuro a una nación que hoy solo respira el aire viciado que producen las ruinas.
Si yo pudiera votar en República Dominicana lo haría. Es cierto que sobran razones para sentirse decepcionado, pero no se puede dejar de ejercer ese derecho. Yo votaría por Hamlet Otañez si hubiera sido el candidato a alcalde de Santiago, como votaría también para que Pedro Catrain y Minou Tavárez Mirabal (que merece mucho más de lo que está aspirando) sean diputados.
22 marzo 2010
Con Coco Fariñas hasta en la pelota
Guillermo Fariñas fue alguna vez un espigado jugador de baloncesto. Ese hombre escuálido que ahora agoniza en una sala de terapia intensiva, después de 27 días en huelga de hambre y sed, llegó a ser suplente de Leonardo Pérez, el mítico capitán de los Lobos, la escuadra villareña de baloncesto. Ayer, cuando recibió la visita del mayor Héctor de la Fe (complicado apellido para un agente de la Seguridad del Estado), se hizo evidente que no se podrían de acuerdo y Coco Fariñas prefirió hablar de béisbol. Al menos en eso tenía el mismo punto de vista que el enviado de la dictadura.
No lejos del hospital está el estadio Augusto César Sandino, donde a partir de mañana el equipo Villa Clara se enfrentará a Industriales por la corona del campeonato nacional. Aunque en estos momentos es un hombre dispuesto a morir si el régimen no libera a los 26 presos políticos gravemente enfermos, Coco está convencido de que los suyos saldrán vencedores.
De la Fe, que no pudo darle ningún tipo de esperanzas respecto a las demandas políticas, comparte con Fariñas la seguridad de que este es el año de la Trituradora Naranja. Yo, que también estoy con Coco Fariñas hasta en la pelota, me alegro que al menos hubiera un punto en común entre el represor y el moribundo.
La indiferencia, el tercer manifestante
Mañana martes Cuba entera se meterá de lleno en la gran final de la Serie Nacional de Béisbol. Mi Villa Clara se enfrentará otra vez a Industriales y todos los ojos del país estarán al tanto de lo que pase en Santa Clara y en La Habana. Pero unos pocos años más adelante, la pasión que provoque ese clásico será recordada por apenas unos pocos.Lo que nadie podrá olvidar en Cuba de todo lo ocurrido en el país en marzo de 2010, es la hazaña lograda por las Damas de Blanco, ese puñado de mujeres que no se dejó intimidar por la maquinaria represiva del régimen y, a pesar de tantos pesares, llevó hasta las últimas consecuencias su semana de protestas exigiendo la libertad de los presos políticos de la dictadura.
Hay algo que llama poderosamente la atención en cada uno de los videos de las manifestaciones que se han subido a YouTube: la indiferencia de la gente. Esa parsimonia (¡tan inusual en el cubano!) con la que pueblo observa lo que ocurre en las protestas, lo convierte en un tercer manifestante.
Esa es la prueba más evidente de que los actos de repudio no son espontáneos, pero también demuestra la enorme apatía que padece la sociedad cubana. Al menos que se sepa, solo hubo un cubano que saltó en defensa de las Damas de Blanco para impedir que la turba les siguiera pegando. Cuando fue detenido, nadie más le siguió.
Rostros impávidos y cuerpos inmóviles miran desde balcones y azoteas el desfile de las Damas de Blanco y la turba acechante. A partir de mañana a toda esa gente le volverá la sangre al cuerpo y seguirán con pasión, jugada a jugada, los acontecimientos del Play Off.