La alineación del equipo Cuba en la blosgfera es más desconcertante aún que en el béisbol: Enrique Ubieta, Manuel E. Lagarde, Vladia Rubio y una docena de reporteros encubiertos, cuyas caras desconocemos y que prefieren escudarse en seudónimos tan poco originales como De Donde Crece la Palma o Yohandry.
El chancleteo incesante que se produce desde los lugares más remotos y menos pensados, ha comenzado a sacar de sus cabales al régimen. La crisis ya ha sido etiquetada: “guerra mediática”. Los adversarios ya han sido identificados: “mercenarios”, “ciberpayasos”, “vendepatrias” y un sin números de insultos que, a estas alturas del juego, se convierten en elogios.
Hace unos días, en su blog, Vladia Rubio advertía que si los blogueros cubanos "tienen como único fin de sus actos el derrocamiento de su adversario, la toma del poder, si existe una intención expresa de subversión, entonces hablamos de confrontación y del derecho de la Revolución a defenderse”.
La pregunta ahora es quién sacará la cara por ella en la blogsfera, escribiendo palabras rotas donde él no está, en la sobrevida.




