
Una de las más famosas fotografías de la revolución cubana, esa donde Fidel Castro y Camilo Cienfuegos entran a La Habana cabalgando sobre un tanque de guerra, también fue truqueada. Hasta octubre de 1959, Huber Matos aparecía entre los que saludaban a la multitud desde la máquina de guerra. Pero después del juicio donde se le condenó a 20 años de prisión, lo bajaron del tanque y lo borraron de la historia.

Se cree que el montaje del misil iraní se preparó para ocultar otro que podría haber fallado durante la prueba. Aunque el truquito, una vez descubierto, pone en ridículo a ese enloquecido líder que también ha decidido librar una “batalla de ideas” contra casi todo el mundo (excepto, claro está, Cuba y Venezuela), no hay que olvidar que los otros tres misiles lograron su objetivo. Esa cifra podría ser suficiente.
1 comentario:
Hay cosas que no te deben preocupar,tendrás un millón de defectos, de eso ni hablar, pero sigues escribiendo como lo has hecho siempre, como los ángeles. Tengo constancia aunque no tenga valor ninguno.
Publicar un comentario