22 oct. 2010

El ojo hinchado de la dictadura

El caso del caricaturista Varela a mí parece tan patético que nunca le he hecho el más mínimo caso. Él es la raíz cuadrada del oportunismo, el instrumento elevado a la enésima potencia. Se trata, ni más ni menos, de un infeliz que no logró sus sueños y, al verse tan desamparado, tuvo que pedir refugio en la madriguera de sus propios verdugos. Hasta la palabra miserable le queda grande.
Poco a poco, paso a paso, la Seguridad del Estado y los blogueros que se prestan para canalizar sus acto represivos (Manuel Enrique Lagarde y Enrique Ubieta son en ello la avanzada) le fueron tomando confianza. Llegó el momento en que el caricaturista dejó de ser el “loco tarrú” y se convirtió en “nuestro humorista en Miami”.
Por su parte, Varela, ya sin otro sustento al que acudir que no fuera el “tibio amparo” de la dictadura, se dedicó a combatir a todos los que pedían para su patria lo que él mismo había deseado. Este es un caso curioso, porque plantea una posibilidad: ¿Podría algún ciudadano norteamericano refugiarse en Cuba y comenzar a atacar al régimen allí existente? Si los nacidos en la Isla son privados hasta del derecho de regresar a su patria cada vez que quieran, ¿qué podría exigir un extranjero?
Varela es el ojo hinchado de la dictadura, la metáfora más precisa de la bestia que se muerde la cola y prefiere tragar antes que reconocer que está cometiendo una estupidez.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojos hinchados por el novio de su ex-mujer. Tarrú de los que le echa la culpa al imperialismo. Un nuevo tipo de tarrú.

Javier de Castromori dijo...

Me parece muy justo tu analisis. Naturalmente que un dia terminaria asi. Y que se sienta afortunado de no amanecer con la boca llena de hormigas.

Elsa M. Negrin dijo...

Es lamentable lo que le ha ocurrido a Varela. Trabajé con él semanario Exito y nada más lejano a que fuera un simpatozante de la dictadura castrista.
Creo y sigo creyendo que es un extraordinario caricaturista...
Me parece de mal gusto hacer leña del arbol caído... aunque en su "blog' emita opiniones que no compartamos/
Sería prudente esperar que se ponga en pie para atacarlo.

Camilo Venegas dijo...

Elsa, creo que no me has entendido. Yo, en verdad, estoy esgrimiento los argumento de ellos, no los míos. Él me parece una víctima y como tal le trato. Su patético rol ha tenido estas patéticas consecuencias. No soy leñador, soy comunicador.
Un abrazo.

Elsa M. Negrin dijo...

Gracias por la aclaración... , pero, como sabes, todo texto tiene múltiples lecturas.
La mía fue la que produjo mi respuesta. Y en verdad, es una pérdida para la comunidad
y para los cubanos que Varela no haya continuado su exitosa carrera como caricaturista.
Ojalá que Dios le ayude a reecontrar el camino.
Cariños.

Miguel G Morales dijo...

Me temo que el peor acto de Varela esta aun por llegar. Es una verdadera pena, pues talento tiene. Lo que ha perdido es la razón (ambas). Desde aquel descabellado acto en las oficinas de Miami Herald donde la policía no lo mato de milagro, supe que algo andaba mal en su intrincado celebro. Hoy en compañía de una bandita de rencorosos adoradores del tirano, tiene que sentirse peor. No creo termine con la boca llena de hormigas, mas bien llena de pastillas a lo Marilyn Monroe. Mientras tanto sus “socios” lo utilizaran como una marioneta, como una triste caricatura.

Camilo Venegas dijo...

Mike, tu comentario es más preciso que mi post. Eso es el infeliz de Varela, una triste caricatura con hilos en las extremidades.

Anónimo dijo...

En vez de "la raíz cuadrada del oportunismo", debería ser "el cuadrado del oportunismo"

Anónimo dijo...

sólo una pequeña apreciación, el nunca dejó de pertenecer al aparato de hecho fué allá con ese objetivo, con esa misión,forma parte de esa manada de segurosos que aprovechando la libertad de expresión en usa hacen campaña solapadamente a favor del castrismo.carlos otero es el otro pronto caerá.