17 noviembre 2010

El pataleo de Silvio, otro cantar del subdesarrollo

La prensa oficial cubana reaccionó airada en cuanto se supo que el disco Segunda cita, de Silvio Rodríguez, no había ganado el Grammy al Mejor Álbum de Cantautor. A toda prisa, el portal Cubadebate (que ha superado ya al Granma en la tarea de construir trincheras) entrevistó al trovador.
“Esos concursos, como todo el mundo sabe, son promovidos por las disqueras para vender discos. Mi producción discográfica es prácticamente artesanal, lo que pone en claro que ninguna trasnacional ganaría ni un centavo con un premio a mi música. Esa es la razón por la que no he ganado –ni ganaré– un premio de ese tipo en mi vida”, se excusó Silvio.
Como en Cuba no se dijo nunca quién había ganado el Grammy, el trovador pudo darse el lujo de continuar desinformando. Porque Cantares del subdesarrollo, el álbum de Rubén Blades que mereció la estatuilla del gramófono, es mucho más artesanal que el de Silvio (fue grabado en el garaje de su casa y no en un sofisticado estudio como Ojalá) y fue distribuido por Internet, sin ningún sello disquero que lo respaldara.
La noticia del Grammy al disco de Rubén Blades es doblemente dolorosa para el régimen cubano. Desde hace muchos años, la actitud revolucionaria (realmente revolucionaria) del panameño provocó su censura en todos los medios de difusión de la Isla. A ese hecho se suma la dedicatoria de Cantares del subdesarrollo:
“Musicalmente, dedico este álbum a Cuba, por sus aportes originales al desarrollo de la propuesta musical urbana mundial y por el valor del noble pueblo cubano que ha sobrevivido al bloqueo imperialista y a la dictadura marxista sin perder su esencia solidaria, humor, amor y esperanza”, apunta Rubén.
Además de Cantares del subdesarrollo, entre los nominados estaba el disco Amar la trama, de Jorge Drexler, que también es infinitamente superior a Segunda cita (que no pasa de ser un manojo de frases hechas, sonidos obvios y trucos consabidos). Hizo bien el Grammy en no premiar la peor obra en la discografía de Silvio Rodríguez. Si hubo alguna injusticia, fue a la hora de nominarlo.

16 noviembre 2010

A Lichi Diego la vida le alcanzará

Hace unos días leí un texto de Félix Luis Viera donde comenzaba estableciendo una relación entre la edad de los hombres y su sentido de la ética. Lo hacía a propósito del escritor cubano Miguel Barnet, un individuo que, según Félix, va tirando su decoro en la medida en que envejece.
Cuando leía sobre el penoso caso de Barnet, que se pasea por el mundo difamando a Cuba (la mentira burda implica siempre una difamación) con alguna perrita en el regazo, pensé en las lecciones de honestidad y pureza que da, día a día, Eliseo Alberto. Lichi, como siempre le hemos conocido todos, acaba de publicar La vida alcanza (Ediciones Cal y Arena, 2010), un compendio de sus columnas en el diario mexicano Milenio.
Todos los jueves espero impaciente la llegada del nuevo trabajo de Lichi. Suelo seguir rutinas estrictas alrededor del café con leche y, una vez a la semana, esa es una de ellas. Primero me llega por Facebook y luego por Gmail. Muchas veces leo y releo en ambos buzones. Con Lichi suele suceder eso, sus textos son mucho mejores en las relecturas que en las lecturas.
Más de una vez he estado trabajando en Word y he sentido el “toc” del chat en Facebook. Al abrir la ventana, me he encontrado con alguna frase ingeniosa de Lichi. De ahí en adelante, se precipita una impredecible conversación que siempre pasa por la poesía, el cariño y el humor negro. Como de su nuevo libro quien mejor hablará será su propio autor, yo solo me limito a anunciarlo.
Apenas quiero dejar constancia de mi felicidad por la publicación y reiterar mi convicción de que a Lichi Diego la vida le alcanzará. Haremos lo que sea. Primero acudiremos a la esperanza. Pero si se hace estrictamente necesario, saldremos a la calle a regar cáscaras de plátano hasta que algún motorista desprevenido caiga en la trampa.

14 noviembre 2010

El sex appeal de la comunicación interna

(Escrito para el blog de Campo de Texto)
Valérie Tasso, la ex prostituta que se convirtió en escritora y en columnista de GQ, acaba de publicar Sabré cada uno de tus secretos (Alienta Editorial), una novela que propone un experimento perverso: Hacer que todos los integrantes de un equipo revelen sus confidencias mejor guardadas, las que más hieren.
“Cuando empiezan a caer los secretos de cada uno de ellos y nadie es lo que parece, el propósito está cada vez más cerca. Pero aparece el verdadero secreto que los cohesiona a todos: el porqué se unen. Un secreto que nadie se hubiera atrevido a desvelar…”, dice Valeria.
Todo esto viene a cuento por una conclusión a la que llega la autora mientras trataba de explicar el móvil de su historia: la oficina ha sustituido al hogar como escenario donde se desarrollan los dramas humanos. “Hoy en día, las perversiones, dramas y secretos se han trasladado al ámbito laboral: hemos pasado de ser seres domésticos a ser seres empresa”, asegura la escritora.
Muchos empresarios actuales se esmeran en no estar a la altura de su tiempo y subestiman el diálogo con sus empleados. De todas sus audiencias, prefieren las que leen periódicos y ven televisión, aun cuando las mediciones dejan claro que esos son cada vez menos. Para decirlo en términos de Valérie Tasso, la comunicación interna puede convertirse en una herramienta irresistible, todo depende del sex appeal que se ponga en ella.

12 noviembre 2010

Una razón más para brindar por Casa de Teatro

(Escrito para la columna semanal Sábado al Fin, del periódico Hoy)
Cuando Casa de Teatro fue fundada, el 30 de julio de 1974, Freddy Ginebra nunca se imaginó que aquella ilusa idea suya llegaría a convertirse en un sueño que han compartido miles de creadores dominicanos. En la XIX edición de los Premios Brugal Cree en su Gente, tanta perseverancia recibió el reconocimiento en la categoría de Arte y Cultura.
Cuando Freddy Ginebra se para delante de un micrófono siempre da la misma impresión. Jamás parece tener idea de lo que va a decir y eso, de alguna manera, atemoriza a los que le escuchan. Pocos segundos después ese pánico colectivo se convierte en una carcajada multitudinaria. Siempre pasa igual y la gran fiesta de la Fundación Brugal no fue la excepción.
“Casa de Teatro fue un sueño que quise compartir con todos los dominicanos. Los Premios Brugal Cree en su Gente es un sueño que Franklin Báez Brugal compartió conmigo para que beneficiara a todos los dominicanos solidarios. Por eso esta es una rara noche para mí, pues dos sueños se me han juntado y ahora tengo el compromiso de hacer que ambos sigan beneficiando y alcanzando a todos los que los necesitan”, dijo un Freddy más conmovido que de costumbre.
Cualquier noche es buena para llegar a Casa de Teatro. Allí siempre sucede algo que convida a participar, que promueve el diálogo y la creatividad, tanto de los artistas como del público. Para celebrar el Premio Brugal Cree en su Gente no hay que felicitar a Casa de Teatro sino participar en sus actividades. Contribuir a que ese sueño siga cumpliendo años y décadas sin envejecer.
Para conocer el arte emergente y a los inquilinos más creativos de República Dominicana, solo hay que entrar a Casa de Teatro y dejar que pasen esos segundos en que Freddy Ginebra se para delante del micrófono y aterra a todos.

11 noviembre 2010

La era de los clientes sucede en Twitter

(Escrito para el blog de Campo de Texto)
Ayer, en el salón Pavarotti del Hotel Holiday Inn de Santo Domingo, el equipo de Comunicaciones y Publicidad de Brugal & Compañía participó en un taller sobre social media. Pedro Santana y Víctor Cruz Cid, de Cruz Cid Consultores y Asociados, dialogaron sobre la revolución que han provocado las redes sociales en la comunicación corporativa.
Campo de Texto, en calidad de invitado, tuvo la oportunidad de contar algunas de las experiencias de sus clientes. Luego, como parte del taller, se hizo una demostración en tiempo real con RonBrugalRD, la cuenta oficial de la compañía en Twitter.
Con unos pocos mensajes, que propiciaron varios diálogos con clientes y admiradores de la marca, los seguidores de RonBrugalRD crecieron de manera acelerada en cuestión de minutos. Los tweets y los retweets se multiplicaron a partir de los mensajes originales, produciendo nuevos diálogos en muchas otras cuentas.
Si algo quedó claro al final del taller, es que aquella época en que las marcas monologaban e imponían sus mensajes ya no existe más. Incluso en República Dominicana, aun a pesar de algunos pocos empresarios que todavía apuestan a su omnipresencia, la era donde los clientes son los que tienen el poder ya comenzó.
El que no lo crea, que se asome a Twitter y descubra lo que se trina allí de todos, con ellos o sin ellos.

09 noviembre 2010

Los trenes vuelven

Gracias a Jany Rodríguez (una muchacha de mi pueblo que solía esconderse detrás de un columpio para que nadie reparara en su inteligencia), puedo ver pasar una y otra vez, durante 22 interminables segundos, a la 51404 por Camarones. Lleva 11 cajones de piedras vacíos, una auxiliadora y un caboose. Con toda seguridad, cuando llegue a Cherepa se internará por Línea Sur en dirección a las canteras de Arriete.
A eso jugaba con mis primos cuando era niño, a adivinar el destino de los trenes. Ese era el paisaje y los sonidos que nos rodeaban. Aunque todo lo demás es prácticamente irrecuperable, me alegra tener que admitir que al menos en algo no estaba en lo cierto, que incluso después de la más desesperanzadora catástrofe, los trenes vuelven.

La historia como mentira total

Justo ayer leí una breve controversia (por Adolfo Alfonso y Justo Vega prefiero esa palabra a polémica, debate o discusión) entre Emilio Ichikawa y Enrique Ubieta. Todo empezó por un post del primero que el segundo se sintió en la necesidad de responder.
A propósito de la octava entrega de La contraofensiva estratégica, la saga donde Fidel Castro cuenta su épica vida en tercera persona (ya Norberto Fuentes lo hacía en primera), Ichikawa le reprochó al “joven ideólogo” su complicidad con una historiografía “inexplicablemente excluyente”.
Como excusa, Ubieta esgrimió que “solo los historiadores revolucionarios son capaces de ofrecer una historia total, sin falsos objetivismos, porque solo la Revolución necesita de todo el saber histórico”. Hoy, como todas las mañanas del mundo, leí el Granma.
En la sección de Nacionales, una brevísima nota recuerda el 80 aniversario del natalicio del  comandante Manuel Fajardo: “Una ofrenda floral inició el homenaje político-cultural, dedicado al combatiente, nacido el 8 de noviembre de 1930 y caído el 29 del propio mes, en 1960, abatido en el Escambray en enfrentamiento a los bandidos financiados por el gobierno de Estados Unidos”.
Ese párrafo explica mucho mejor lo que quiere decir Ubieta que sus siempre sicalípticas frases. Piti Fajardo en verdad cayó a manos de sus compañeros de armas. En un confuso incidente, sus propios soldados abrieron fuego contra él sin ni siquiera darle el alto.
“Le pegaron un tiro y se quedó recostado a una mata de tamarindo en la carretera de Trinidad”, recuerda su hija Puchi en un blog. De Manuel Fajardo conocía muy poco hasta que di con sus  hijas, dos habaneras que tuve la fortuna de conocer y querer. El hombre que ellas me contaron y el que aparecía en sus retratos de familia, era muy diferente del que reseña Granma hoy.
Su historia, como la de tantos y tantos, no tiene que ser mentira para poder ser historia.