13 diciembre 2022

Las luces de Arecibo


Me despertaste con un grito
porque creías
que ya no podías respirar.
Cruzábamos
el exaltado canal
que media
entra las dos islas.
Las luces de Arecibo
se habían quedado
bien atrás,
confundiéndose
con un cielo
lleno de estrellas.

Comentamos lo largo
que resulta siempre
el camino
de regreso a casa.
Luego me dijiste
que lo repetirías todo,
de principio a fin.
Exhaustos,
bajamos al camarote
y encendimos el televisor
para quedarnos dormidos.
Me despertaste con un grito
porque creías
estar debajo del agua.
Aliviada,
hundiste la cabeza en mi pecho.
Traté de acompañarte
en el sueño, pero no pude.
Desvelado,
busqué la escotilla.
Afuera, las constelaciones
imitaban a las luces de Arecibo.

No hay comentarios: