6 abr. 2018

No es un país para escritores vivos


La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) ha vuelto a usar a Martí para defender los intereses de la dictadura. “¡Con José Martí no se metan!”, concluye la organización en un comunicado donde apoya la censura del filme Quiero hacer una película (2018), ópera prima de Yimit Ramírez.
En un texto publicado recientemente por Diario de CubaAntonio José Ponte se refiere al uso de José Martí para justificar crímenes de Estado. La UNEAC lo hizo hasta en el infame 11 de abril de 2003, cuando el régimen fusiló a tres jóvenes sin el debido proceso y apenas 9 días después de haber sido encarcelados.
Lástima que la institución que ahora encabeza Miguel Barnet (quien también preside la Sociedad de Perros Chihuahua de Cuba) no defendiera a José Lezama Lima y a Virgilio Piñera de esa manera tan voluntariosa. Los dos más grandes escritores cubanos del siglo XX fueron censurados, aislados y repudiados sin que la UNEAC hiciera absolutamente nada.
Tampoco la UNEAC le salió al paso a los que se metían con otros grandes cubanos. Heberto Padilla, Reinaldo Arenas y Raúl Rivero, fueron encarcelados y vejados por la dictadura sin que los intelectuales que vivían dentro de la isla se pronunciaran públicamente en su defensa.
Lezama, Piñera, Padilla, Arenas y Rivero estaban vivos. Esa es quizás la razón más importante por la que la UNEAC se abstuvo de salir en su defensa. Martí, a diferencia de ellos, dice y hace lo que la dictadura quiere sin tener la oportunidad de pensar diferente ni poner en peligro la coartada oficial.  
Cuba, como ha demostrado la UNEAC desde su fundación hasta hoy, no es un país para escritores vivos. Para que la organización los defienda de manera incondicional e impida que se metan con ellos, deben seguir el ejemplo de Martí: asegurarse primero de estar muertos.

1 comentario:

Wendy Guerra dijo...

Si estás vivo te fumigan y poco a poco desaparecen tu rostro, te sacan del "Retrato de grupo", te aísla y de momento, eres un autor con LIBRETA DE ABASTECIMIENTO pero SIN PAIS.
Una y otra vez me encuentro con delegaciones cubanas en las ferias del libro a las que acudo anualmente en varias partes del mundo. Los funcionarios, autores cubanos, segurosos y el resto del equipo me saluda como si yo me hubiese ido de Cuba en el 80. Tu tesis es tal cual... NO LO ES. Gracias por escribir esto, hace falta este tipo de análisis, pero desde allí... cosa que pocas veces ocurre. Wendy, la hija de Albis.