31 jul. 2013

Coño, chico, ¿y de qué nos reímos ahora?


En el Paradero de Camarones de mi infancia había dos actividades clandestinas en las que casi todo el pueblo participaba: jugar a la bolita y oír los cuentos de Álvarez Guedes. La bolita era una suerte de lotería que tenía un complejo entramado de banqueros y apuntadores encubiertos. Al ganador de cada día lo anunciaban desde una emisora de Caracas.
Nunca supe quién era el propietario de los cassettes de Álvarez Guedes. Pasaban de mano en mano y, aunque la mayoría ya nos sabíamos los chistes de memoria, no paraban de circular. Era fácil descubrir quiénes los estaban escuchando, porque sus casas permanecían herméticamente cerradas para que los cuentos más subversivos no se oyeran afuera.
La deuda de Cuba con Guillermo Álvarez Guedes es del mismo tamaño que la contraída con Celia Cruz. Si la Reina de la Guaracha lograba cantar nuestra identidad para que pudiera ser bailada, Álvarez Guedes nos hacía reír hasta de nuestras cosas más dramáticas y serias.
Hoy, como era de esperarse, los periódicos oficiales del régimen acallaron la noticia de su fallecimiento. Ningún ideal político vale más para un país que una expresión cultural. Como Celia, Guillermo se murió sin poder regresar a su patria. Pero nada va a impedir que los cubanos se sigan pasando su legado de mano en mano.
Aunque es cierto que fue un gran humorista, la obra que le deja a Cuba no es cosa de broma. Además de su labor como promotor cultural, está su inmenso aporte a nuestra antropología. Cada tradición, desde las comidas hasta las malas palabras, está a salvo en su discografía.
Nadie puede poner en duda su vigencia ni su trascendencia. Respecto a Guillermo Álvarez Guedes, la única interrogante que nos queda pendiente es respecto al qué vendrá. Porque coño, chico, ya no estarás para decirnos de qué carajo nos vamos a reír ahora.

6 comentarios:

Jorge Sarlabous dijo...

Coño,chico, me emocioné, cuando leí tu artículo.

Ana Vargas dijo...

Cada muerte de cubanos emblemáticos, como Alvarez Guedes, reafirma más que la Cuba que pensamos, donde nacimos y crecimos, ya no existe....

Anónimo dijo...

LINDA DESPEDIDA A UN GRAN CUBANO. GRACIAS POR TU TERNURA Y TU LUCIDEZ.

Anónimo dijo...

En vez de reir, mis ojos estan llenos de lagrimas, muy a mi pesar y contrario a mi personalidad. Por eso man`ana temprano buscare los cds, y en el carro de camino a mi trabajo voy a reirme hasta el cansancio con los cuentos de Guillermo y voy a recordar ese poema historico y hermoso que escribio y voy a decir dentro de mi carro; "Que viva Cuba Carajo !". Que Dios te bendiga Guillermo Alvarez Guedes, por lo mucho que nos hiciste reir a todos los cubanos de adentro, y los de afuera de todas las edades, ya tu como Celia como dice el escritor traspasaste por la puerta grande de la cultura cubana mas alla de la misma historia. Mis condolencias a su familia !. Gracias,.., Rudy

Manuel Castro Rodríguez dijo...

Otro compatriota que muere sin ver a Cuba libre. Véase cómo fue traicionada la revolución:

http://profesorcastro.jimdo.com/la-revoluci%C3%B3n-traicionada/

Anónimo dijo...

Cuba y las prohibiciones... de buena fuente sé que Raúl Caxtro comienza a sustituir más gerentes, dirigentes y raza libre por Comisarios Militares... Pobre País de la Siguaraya... desde el ciclón Flora de Birán, no se recupera... moribunda sigue...