Un grupo de alumnos de la escuela de arte de La Habana le puso música a una frase de Juan Formell y se amotinaron. La noticia apenas ha circulado. Yo me enteré por el blog de Rodrigo Kuang (con quien compartí aulas y helados gigantes en Cubanacán) y él a su vez se enteró por el de Ángel Santiesteban.Aunque algunos estudiantes han amenazado con organizar una huelga de hambre si hay represalias contra las cabezas más visibles de la espontánea manifestación, es muy probable que la revuelta sea extinguida con los tres trucos preferidos por la “revolución” para resolver líos como ese: chantaje, amenazas y coacción.
La protesta, que comenzó con corito que decía “¡Está bueno ya, se acabó el abuso!”, terminó con un performance frente a las cúpulas de la escuela de artes plásticas. El futuro de Cuba es lo más parecido a un callejón sin salida, pero los cubanos son célebres por su ingenio. Ahora fueron los artistas, a lo mejor un día se suman otros y entre todos le piden a la imaginación que los ayude a salir de su encerrona.









