20 ago. 2013

Somos de la generación que hacía silencio para oír las canciones


Conocí a Corojo Valdivia en los primeros años de la década del 80. Cuando llegué a la Escuela de Arte de Cubanacán, él ya estaba allí. Aunque los dos estudiábamos dirección teatral, nos unió más el béisbol, sobre todo cuando su Sancti Spíritus y mi Cienfuegos se vestían con el uniforme de Las Villas.
Teníamos otros dos puntos en común: la literatura y la música. Más de una vez nos fuimos juntos por las librerías de uso de La Habana en busca de tesoros escondidos. Pirandello, Brecht, Piscator, Beckett, Sartre y, de Cuba, Piñera. Centavo a centavo reuníamos para seguir consiguiendo aquellos raros ejemplares, aun cuando estuvieran deshechos por la humedad y las polillas.
Respecto a la música, todo era mucho más complicado. En el país del que hablo era un verdadero lujo tener un tocadiscos propio. La mayoría de las veces las canciones sonaban en silencio, sobre las hojas de las libretas donde copiábamos las letras de Silvio, Pablo y Serrat, entre muchos otros.
Cuando teníamos la inmensa suerte de encontrar un cassette y el modo de reproducirlo, hacíamos un silencio absoluto. Así fue que, sentados en círculo alrededor de las bocinas, descubrimos a Charly García, Juan Carlos Baglietto y Fito Páez. Nadie se movía de su sitio mientras sonaban aquellos rocanroles de Rosario y el Río de la Plata.
Después de muchos años sin saber el uno del otro, nos reencontramos en Facebook. Como si aún nos habláramos desde nuestras respectivas literas, en el albergue de la ENA, Corojo me envió un link con el último disco de Santiago Feliú. “Oye eso, asere”, fue todo lo que dijo.
Seguimos siendo los mismos. Ya viejos, canosos, cansados, pero siempre listos para compartir lecturas o sentarnos en un círculo imaginario alrededor de una bocina improbable. Aún somos aquellos, los de la generación que hacía silencio para oír las canciones.

6 comentarios:

Wichy García Fuentes dijo...

Una noche algunos de la escuela estábamos escuchando música en vivo, trovadores, en la Casa del Joven Creador. El sonido tenía problemas, se distorsionaba... Dice Corojo "¿Tú sabes lo que pasa?... Es que el macramé absorbe el sonido"...

RAYSA dijo...

camily escribes esas cosas de una manera increíble aunque sea para alguien que no sabe nada de lo que estás contando. como bien dices ya estamos canosos y viejos… aunque tu te conservas en formol no se como te las arreglas para no envejecer… y pensar que al principio me caias super mal porque no soportabas nada que no fuera lo que le interesaba al grupito de ustedes… esas mismas cosas!!!! beckett, barba, victor varela… hahahahahaha… pero despues descubri que eras l tipo encantador que sigues siendo… no cambies nunca… tu blog me hace reir y llorar mucho… te sigo disfrutando en la distancia guajirito insoportable y bello… por cierto, tu eras tambien de los que jugaba pelota frente a los albergues recuerdo que mirabamos por juegos por las ventanas y hasta venian a jugar la gente de palo cagao, te acuerdas???? Uffff, que epoca aquella vamos a montear como tu decias para la escuela de circo la que estaba en ruinas?????? hahahahahah recuerdo a corojo a otro que tambien era Venegas el maja, fredy el que bañaron a la fuerza hahahahahaha nada, me alegraste el dia con este recuerdo

Margarita Garcia Alonso dijo...

qué detalle, si, es verdad, se hacia silencio para oir. Un abrazo.

OLGA dijo...

UNA DE LAS COSAS QUE MAS ME GUSTABA DE TI CUANDO ESTABAMOS EN LA ENA ERA QUE TE DABAS CUENTA DE ESAS PEQUEÑAS COSAS QUE UNO NO SE DA CUENTA COMO DIRIA SERRAT. QUE DETALLE!!! ES VERDAD OIAMOS LAS CANCIONES EN SILENCIO. SOBRE TODO EN EL PASILLO DE ABAJO DE LOS ALBERGUES Y EN EL GUSANO.... QUE RAISA ES LA QUE DEJO EL COMENTARIO? LA RUBIA DE VARADERO? TREMENDO PERSONAJE! QUE TIEMPOS AQUELLOS SIENTO TREMENDA NOSTALGIA DIOS MIO.

Anónimo dijo...

Camilo, Eduardo Lozano y tú eran amigos en la ENA?

Eduardo Lozano Martínez dijo...

¿Qué si éramos amigos?, Camilo y yo casi nacimos juntos. Aunque en las fotos no lo parezca yo soy un dia mas joven, pero solo un día.
Tenemos grandes diferencias por ese día, por ejemplo, mi equipo de pelotas es Las Tunas y, aunque no tenga ningún título en la vitrina, es el mejor. Sobre este tema no discuto porque eso de tener título es para alegrarse un año, y nada más. Yo prefiero soñar que un dia tendremos ese título y por ahora no creo que nadie me quite ese sueño.
Quiero que sepas que Cami es mi hermano y los mejores años de nuestras vida fueron esos que convivimos en la ENA y toooodos los siguientes, me acuerdo cuando viajamos de Lawton a el Vedado montados en aquellas Flying... o de Playa a la Habana Vieja, o a cualquier lugar de la Habana para ver una exposición en el museo nacional, o la galería habana que quedaba muy cerca de donde él vivía.
Lo que también me da una gran alegría es recordar esos inicios en la ENA con Corojo, hasta ahora el único que me ha subido como actor a un escenario, era su tesis de graduación y 15 días antes de presentarla no le dieron permiso a sus "actores" de salir de su unidad militar. Tuve que dejar mi miedo escénico para otro dia: los amigos están para romper los miedos.
Ya no me acordaba del origen de esos silencios que suceden a cuando oímos una buena música, todavía me pasa. Los que no me conocen creen que estoy hipnotizado y algo de razón tienen pero cuando oigo una buena canción no quiero que nadie me moleste: vuelvo a estar presente 5 segundo después que se acaba.
En fin amigo anónimo te puedo decir miles de cosas y anécdotas que hemos pasado juntos, nuestros hijos, la presentación de sus libros, los poemas que me ha dedicado, los cuadros y dibujos que me ha quitado (y yo con gusto se los doy, no faltaba más), los cuadros que le he dejado y un largo etc... Creo que tendrás una idea de que Camilo y yo nos conocemos perfectamente...