6 may. 2011

Caribaea

Tu estatura de pino macho es elemental,
si se quiere soberbia.
Prolongas la montaña más allá
de los mapas
y de las flores que vigilan
el estado irrecuperable de la distancia.

En mi país
hay una provincia y una isla
que llevan tu nombre.
La provincia es la punta final
donde se refugian
la soledad,
las especies endémicas
y los que fueron desalojados
antes de que llegara la noche.
La isla,
fue una cárcel,
una cantera
y un naranjal;
pero ya no es más
que un término abandonado,
una mujer sola
que no recuerda cómo se llama.

No sé si estás de mi lado
o eres propiedad del vecino.
Pero estoy seguro
de que tu silencio me pertenece.
Esa cicatriz que marcas entre las nubes
es mía y nada más que mía.
El mar aquí es una palabra innecesaria.
Tú eres todo lo que espero
de la neblina,
de la lluvia
y de esa esperanza frondosa
que sueles dejarnos en medio de la noche.

2 comentarios:

EL SITIO DE LA LUZ dijo...

excelente y profundo texto de pino macho, de árbol frondoso, desarraigo y nostalgia, también fe y esperanza, muy buena lectura acá.

Miguel dijo...

VECINO

ESTE PINO CARIBEA PERTENECE A LA MONTANA Y ALLI NO HAY FRONTERAS PARA NUESTRA AMISTAD

MIGUEL