11 ene. 2010

Si llegas a Cueto nunca te irás para Mayarí

El “Chan chan”, esa festiva trova de Francisco Repilado (1907-2003) que le dio la vuelta al mundo gracias a Buena Vista Social Club, es hoy una imposible letanía para los cubanos que por necesidad tienen que repetir el itinerario que inspiró al sonero.

En la vieja estación de Alto Cedro hay, actualmente, una tarja que avisa a los turistas (solo a los turistas) que justo en ese andén “comienza la Ruta del Chan Chan, homenaje a Compay Segundo”.

El trayecto, de unos 360 kilómetros, atraviesa los centrales azucareros, los chuchos de caña y los pueblos que menciona el sonero en sus composiciones. Lo que antes fue una productiva región, hoy es una provincia baldía y en ruinas. Todos los ingenios han sido clausurados y los cañaverales son un vasto paisaje improductivo.

En el salón de espera de la estación de Cueto hay dos carteles. En uno se anuncia el itinerario de los trenes. El primero en pasar debe ser el 613 (de Antilla a Santiago), luego le siguen el 616 (de Antilla a Holguín), el 614 (de Santiago a Antilla) y el 615 (de Holguín a Antilla).

Pero la ventanilla donde se venden los boletines está clausurada con una tabla. El otro cartel, colgado justo debajo de una caja vacía de cabilla corrugada (antes debió haber ahí adentro un televisor), explica el motivo. Escrito con tiza y con una cuidada letra de molde, se avisa al público que los cuatro trenes están anulados.

En cualquier esquina del mundo se puede oír hoy la jubilosa voz de Compay Segundo advirtiendo que de Alto Cedro irá para Marcané y que luego, cuando llegue a Cueto, seguirá para Mayarí. Los cubanos, en cambio, saben que eso en el país que ellos viven es más que imposible.

El que llegue a Cueto, nunca se irá para Mayarí.

6 comentarios:

José Báez Guerrero dijo...

La botaste! Excelente Camilo! Abrazo.

Martha Reinoso dijo...

Camilo, hace varios años fui a Potrerillo, estaba la estación y, por lo menos en Potrerillo, el ramal de Ranchuelo a Mataguá no tenía ni rieles, ni clavos, ni polines. Me dio mucha tristeza y una desesperanza que no imaginas. Ese fue un recorrido que me fascinaba y que hice siempre de Ranchuelo a Potrerillo. Un abrazo.

Rodrigo Kuang dijo...

Miherma, qué bárbaro está eso. Coño, tus entradas son como los haykú de la blogada.
Eso sí, por esa zona el camino debe seguir esperando porque lo limpien de paja.
Juanica y Chan Chan no pueden cernir arena en el mar porque les pegan una multa, digo yo, Chan Chan debe tener más pena que nunca.

Anónimo dijo...

Cerniran arena?.

Bernie Miranda dijo...

Esto me trae el recuerdo de mi juventud, cuando trabajaba en Nicaro, vivía en Mayarí, y los viernes iba a Holguín para buscar las conferencias de la Universidad, porque estaba tomando el primer año de ingeniería por la libre. Estoy buscando fotos de esa época, (56 años).
Cariños de Irela y un abrazo mío.

Zhema dijo...

BRAAAAAVOOOOOOOOOO!
Cuanta belleza para expresar tanta tristeza.
Cueto, Guaro, Mayari, Antilla, Banes,... todo es desolacion.