19 abr. 2016

La roca que cayó mientras dormías*

Rodó montaña abajo
destruyendo
todas
las huellas
que habían dejado
los campesinos,
el ganado,
las aves,
las lluvia
y el viento.
Cayó mientras
dormías
y no
se detuvo
hasta que encontró
su nuevo lugar
en el mundo.

Ahí está,
a un lado del camino,
esperando pacientemente
a que los campesinos,
el ganado,
las aves,
la lluvia
y el viento
reconstruyan
sus huellas
para volver
a rodar y borrarlas.

*Justo ayer compartí en Facebook el link de "Yo escribía para que ella me quisiera más", una entrevista que Raquel Garzon le hizo a Fernando Savater para Clarín. Poco después de la publicación, Odette Alonso reaccionó con una afirmación y una pregunta: "Uno escribe para eso, ¿verdad?". 
Luego, en la tarde, se me ocurrió este poemita y de inmediato se lo envié a Diana Sarlabous por chat. "¡Qué hermoso! Pienso en el Cucho que me escribía al principio de conocernos. Y recuerdo con cuanta ilusión esperaba tus mensajes. Te amo, Camilo Venegas", me respondió.
Sí, todos escribimos para que la persona a quien amamos nos quiera más.

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