3 ene. 2016

Nuestras metas para el 2016

Nací y crecí en un país donde la gente, en lugar de pedir deseos, se trazaba metas. Había metas desde una semana hasta un año, incluso por todo un quinquenio (los que solían ser grises o negros, dependiendo del nivel de optimismo de cada quien). Para bien o para mal, me quedé con esa cultura.
Ayer en la tarde nos reencontramos con Alejandro Aguilar y Marianela Boán, quienes por fin volvieron a Santo Domingo después de pasarse el fin de año en Las Terrenas. Una vez hecho el primer brindis (hicimos muchos, algunos por razones que ya se me olvidaron), decidimos compartir nuestras metas para el 2016.
La primera en pedir la palabra fue Marianela. No recuerdo cuáles fueron sus metas (he descubierto que, de un tiempo a esta parte, los momentos de mayor felicidad me ponen excesivamente olvidadizo), pero sí retengo algo muy importante que dijo.
“Nosotros ya hicimos lo que queríamos a hacer y nuestro ser ya contiene lo que nos falta por hacer. Lo que falta por hacer ya no es relevante en comparación con lo que somos. Hay que poner atención al ser, escucharlo, confiar en él y no forzarlo. Por eso es importante no sobre-atender las cosas que no son esenciales”, mientras hablaba, iba subrayando el aire con la punta del dedo índice.
Después de un segundo brindis, Diana hizo notar que ya todos habíamos vivido, con seguridad, más de la mitad de nuestras vidas. “Justo por eso —interrumpió Alejandro—, no podemos perder tiempo en cosas de un futuro que no viviremos. Nuestra vida es esta, nuestro lugar es este”. “¡Disfrutar el aquí, ahora!”, recalcó Diana.
Entonces pusimos toda la carne que teníamos al asador y dejamos que las metas para el 2016 se elevaran en forma de humo. El próximo ron fue por la alegría de estar vivos y ser tan jóvenes, aún al borde de los 50 o ya pasados los 60.

2 comentarios:

Veronica Cervera dijo...

Eso, a disfrutar como se pueda sin importar lo regados que estemos, que no sabemos si hay chorizo en la otra vida, jajaja.
¡Muchas felicidades!
Por cierto, hace unos años fui a Las Terrenas y me encantó.

Anónimo dijo...

Salud !!!!!!!