13 jun. 2015

La Habana no reconoce al Príncipe de Mantilla

Con apenas 174 palabras resolvió el periódico Granma, libelo oficial del régimen de Cuba, el mal trago de tener que informarle al pueblo que Leonardo Padura había ganado el Premio Princesa de Asturias de las Letras. El texto, firmado por la Redacción Digital, no entra en detalles, sortea elogios y resuelve la situación de la manera más escueta.
El Premio Princesa de Asturias (Príncipe de Asturias hasta 2014) es uno de los más importantes que se le otorga a un escritor en Iberoamérica. Entre sus ganadores se encuentran Juan Rulfo, Günter Grass, Doris Lessing, Arthur Miller, Susan Sontag, Paul Auster, Amos Oz y John Banville, entre otros.
En una entrevista que El País acaba de hacerle a Abel Prieto, ex ministro de Cultura y asesor del dictador Raúl Castro, el funcionario se centra en la necesidad que tiene Cuba de defender la memoria cultural contra “la ola de banalización y frivolidad”. La divulgación del galardón merecido por Leonardo Padura hubiera sido una excelente oportunidad para contribuir a lograr ese objetivo.
Sin embargo, varios escritores e intelectuales cubanos que viven en la isla se han quejado de la sospechosa apatía con la que los medios oficiales reseñaron la noticia sobre el premio al príncipe de Mantilla, ¡el más importante reconocimiento a la narrativa cubana desde que Guillermo Cabrera Infante obtuviera el Cervantes en 1997!
Por cosas como esta es que resultan tan poco creíbles las palabras de Abel Prieto cuando asegura que la política cultural del régimen no es un problema político sino estético. Afortunadamente, los cubanos siempre se las han ingeniado para burlar las restricciones, prohibiciones, censuras y mutismos de su dictadura.
Felicidades a Lucía, a Conde, a Mantilla y a Cuba. Gracias a Padura por el país que ha creado para nosotros en sus libros. Ya está visto que para que nuestra creatividad se comparta, sea reconocida y trascienda, no se precisa de las perversas triquiñuelas de un intermediario que, desde un principio, propuso dividir a nuestra cultura entre los que están a favor y los que están en contra,  en todo o nada.

2 comentarios:

Raysa White dijo...

A ver, Camilo, no seas impulsivo. El Granma siempre ha sido el Granma. Ya se sabe. Vamos a esperar que dice Juventud Rebelde. Y si no, pues vamos, qué falta le hace a Padura ese cariñito, no hay que llorar por eso. Aunque, bueno, "de pinga y cepillo" ¡Me hiciste reir esta mañana! Gracias por la malapalabra.

Gabriel Gallego dijo...

Me honrra no lleves la espina de la envidia, que por estos lados brota constantemente con el escritor premiado por algunos que no llegan a su altura, "segun los especialistas" Un abrazo Cami.