27 abr. 2015

Reverendísimo

La dictadura de los hermanos Fidel y Raúl Castro es unos treinta años más joven que sus líderes, pero está igual de acabada. Mientras se apura a negociar con inversores extranjeros lo poco que queda en pie de la isla en ruinas, se asegura de mantener cerrada la boca de los cubanos.
La primera misión la dirigen unos pocos: los familiares directos de los caudillos y un puñado de militares (más o menos la misma cantidad que sobrevivió en el desembarco del Granma, justo los necesarios). Para la segunda misión se auxilian de un nutrido grupo de micro-beneficiados; quienes a cambio de pequeñas prebendas, respaldan, vociferan, patean…
La Cumbre de las Américas, que tuvo lugar en Panamá a principios de abril, ilustra perfectamente esto. Lo ocurrido allí entre cubanos es una vergüenza. Pero vivimos en un continente presa de los resentimientos de sus gobernantes (por tal de no aparecer en la foto del lado contrario, son capaces de respaldar monstruosidades como las de Venezuela y Cuba).
Uno de los más antiguos micro-beneficiados de La Habana es el reverendo bautista Raúl Suárez, director del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr., quien acaba de asegurar que sintió la "presencia de Dios" en Panamá, al ser parte de los violentos actos de repudio contra representantes independientes de la sociedad civil cubana.
"Yo sentía esa presencia de Dios en Panamá, cuando me opuse en lucha justa contra quienes querían convertir la 'casa de oraciones en una cueva de ladrones', contra quienes quieren sesgar el derecho de los cubanos de elegir su propio sistema", afirmó el religioso.
Por décadas, Suárez ha respaldado a la dictadura. A cambio, pudo llevar dólares en el bolsillo (cuando al resto de los cubanos les estaba terminantemente prohibido) y viajar con regularidad a Estados Unidos, de donde carga pertrechos para él y los suyos enmascarándolos en los cargamentos de “donaciones”.
Siempre tuve una sospecha con Raúl Suárez, pero ahora ha quedado confirmado: es un reverendísimo hijo de puta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

jejejej... te quedo muy bueno Camilo...