3 abr. 2014

Un patrimonio de Cuba prohibido en Cuba

El disco Celia & Johnny, el clásico de la salsa que Celia Cruz y Johnny Pacheco grabaron en 1974, será preservado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Esa obra, que es un verdadero patrimonio de Cuba, es desconocida por generaciones y generaciones de cubanos.
El movimiento de la salsa fue gestado por emigrantes latinoamericanos en Nueva York. Con sonoridades cubanas y caribeñas como punto de partida, lograron una de las expresiones más revolucionarias y trascendentes de nuestra cultura en los últimos 50 años.
Todos los ingredientes de la Fania All Star, tanto humanos como artísticos, eran perfectos para que la dictadura de Cuba se aprovechara de ella: representaba los valores, la cultura y la resistencia de una minoría latina en el corazón de Estados Unidos.
De no haber estado Celia Cruz entre ellos, los discos de la Fania se hubieran convertido en himnos de la oficialidad cubana. Pero Celia también era parte de esa resistencia cultural en el exilio. Decidió marcharse de su país cuando instauraron en él un régimen totalitario. Nunca más nadie pudo hablar de ella ni difundir su obra en Cuba.
En los años noventa del siglo pasado, Celia Cruz quiso volver a Pinar del Río para visitar a su familia. No se lo permitieron. Uno de los íconos más importantes de la cultura cubana del siglo XX, se murió sin poder regresar a su patria.
Puesto a escoger, Fidel Castro siempre ha preferido la intolerancia a los valores culturales y lo más elementales derechos humanos. Afortunadamente, la obra de Celia Cruz durará mucho más en el tiempo que la del anciano dictador.
Ya llegará el día en que los discos de Celia también se atesoraren en las bibliotecas de Cuba. Ella nos sigue representando como pueblo, algo que la revolución dejó de hacer hace ya mucho tiempo.

2 comentarios:

Orlando González Yero dijo...

Muy bonito y ejemplarizante.
Te felicito

Anónimo dijo...

"Ya llegará el día en que los discos de Celia también se atesoraren en las bibliotecas de Cuba. Ella nos sigue representando como pueblo, algo que la revolución dejó de hacer hace ya mucho tiempo". ¡¡¡GRACIAS POR EL FOGONERO, GUAJIRITO LINDO!!!