3 feb. 2014

En tres y dos

El sábado 1 de febrero de 2014 es una fecha histórica, marcó el regreso de Cuba a la Serie del Caribe. En ese escenario, que abandonó en 1960, los antiguos equipos de béisbol de la isla (Almendares, Marianao, Habana y Cienfuegos) se convirtieron en íconos de una cultura que, medio siglo después, mantiene viva su influencia en la región.
El último campeón de Cuba en la Serie del Caribe fue Cienfuegos; el equipo que mereció representarla en el regreso, Villa Clara. Quiso el azar que las dos novenas pertenecieran a la antigua geografía de Las Villas. Como soy villareño de la gorra a los spikes, quise celebrar eso y armé un guateque en El Bohío.
A veces, cuando organizamos encuentros en casa, solemos ponernos de acuerdo por emails donde hacemos farsas y parodias. En el último, además de los detalles puntuales de la comida y la bebida, exigimos que todos los invitados trajeran alguna prenda anaranjada. Un cartel de “¡Villa Clara campeón!” les dio la bienvenida.
El cineasta cubano Rolando Díaz (director de la película En tres y dos) llegó puntual, con su infaltable six pack de cervezas sin alcohol, un sombrero naranja y, curiosamente, una chaqueta abrochada hasta el cuello. Justo antes de que hiciéramos el primer brindis, el Rolo se puso de pie y de un solo gesto se abrió la chaqueta. Dentro, traía la insignia de los Industriales.
Su genial broma debía ser el comienzo de una noche inolvidable, pero en verdad fue su final. Desde el mismo primer inning, el equipo de Cuba lució desconcertado, errático, muy superado por un juego que ha evolucionado demasiado durante su medio siglo de ausencia.
Anoche, antes del segundo juego, Rolando me llamó. Hablamos muchísimo de los detalles del partido anterior y los posibles cambios que se podrían hacer en la alineación. Ni él ni yo albergábamos la más mínima esperanza. A nosotros, como a Cuba, lo único que nos resta es abrirnos la chaqueta y sacar de adentro el orgullo por el pasado.
La pelota cubana, como la nación a la que pertenece, está en tres y dos. Si el próximo lanzamiento es bola, podría ir caminando hasta 1960. Si es strike…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si es strike, directo a los bateyes de Biranistan a jugar pelota de manigua.

Perico Formental

Anónimo dijo...

Tremendo chasco Camilo... la pelota cubana puede competir en circuitos internacionales como los de Italia, España o Francia... ahi estaríamos en la elite.