1 ago. 2013

El paraíso inhabitable


En República Dominicana, por muchas razones, aún existe una percepción bastante generalizada de que la revolución cubana convirtió a Cuba en un paraíso. Casi a diario tengo que explicarle a alguien por qué abandoné a los míos y me vine al infierno.
Cuando era niño, mi familia era una de las más unidas que he conocido. Los cuatro hijos, los sietes nietos y los dos biznietos que tenían en ese entonces mis abuelos Aurelio y Atlántida, se reunían a menudo alrededor de la mesa del comedor de la estación de ferrocarril del Paradero de Camarones.
Puedo asegurar que en aquel momento, mientras disfrutábamos los frijoles negros, la ropa vieja y los flanes de mi abuela, todos, absolutamente todos, incluso Harold y Yanelis, los biznietos, estaban convencidos de que envejecerían alrededor del universo de los Yero Mosteiro.
Hoy estamos desperdigados por España, Italia, República Dominicana y Estados Unidos. Hace dos años, cuando volví a mi pueblo, en el patio donde sucedieron los más entrañables recuerdos de mi familia, me encontré con un hierbazal impenetrable.
Según datos del régimen, en 2012 se marcharon de su país 46.662 cubanos; apenas 338 menos que en la Crisis de los Balseros de 1994. Esta foto es de 1992. Ese es el momento en que más pobres fuimos. A partir de ahí comenzó a desbaratarse mi familia. Justo en ese punto, el paraíso comenzó a parecernos inhabitable.
A 46.662 familias les pasó eso mismo el año pasado. 13 años después, aún no me acostumbro a todo lo que les espera a ellos de ahora en adelante.

8 comentarios:

Lilo Vilaplana dijo...

Camilo, acá en Colombia pasa igual con muchas personas que le creyeron el cuento a la propaganda de la dictadura.

Anónimo dijo...

Asi que para ti y tu familia hasta1992 aquello era el paraiso. Pedro Dieguez

Camilo Venegas dijo...

No, Pedro, era nuestro lugar en el mundo, al que pertenecíamos. Creo que soy muy claro en eso. Soy cubano, soy de Cuba, no conocí otra que la que me tocó. Un abrazo.

Alejandro Aguilar dijo...

Aplastante! El drama a escala humana contado por alguien que lo sufrió con sus afectos más cercanos.

Blanca Acosta dijo...

!Me recuerdas a mi infancia! Habiendo nacido en la Habana, Pedro Luis y yo eramos villarennos de alma. Si el habla de "Guaracabuya que no se si existe, mis tios, primos de mis tios y mi padre hablaban de un legendario Falcon que no esta en el mapa, era algo asi como Jauja.
En Camarones Vivian unos primos de mi padre.
Si me hubiera llevado por mi famiia en el Parque Vidal tendria que arrodillarme y besar el piso.
Tienes mucha y tiste razon, hoy es un paraiso inhabitable.
Como Sta Clara (racist con record, BTW) no tenia equipo de pelota mi padre era de Cienfuegos.
Mi abuelo era ateo pero creo que idolatraba a Marta Abreu. Si los nietos nos atrebiamos a j...solo preguntarle ?quien es esa sennora del retrato? era un insulto. Era una figura mundial, asi como "la tacita de oro" como zumbonamente llamabamos a Sta. Clara.
Para colmos mi abuelos maternos (catalanes) fueron de visita a un pueblo de las Villas, a mi abuela se le present el partoy mi madre nacio alla. Mis abuelos no confiaban en los medicos de alla; mi abuelo era medico y nacio a mi madre.

Orlando Gregorio Chaviano dijo...

Ese, Camilo, es el drama de muchos, Lilo, también estoy acá en Colombia y en la universidad donde doy clases me ha tocado dar muchas explicaciones, no entienden como alguien con salud y educación gratis se va de alli

Loca del blog dijo...

Orlando diles como el viejo del cuento: es que uno no esta estudiando ni enfermo toda la vida!!!
El ser humano tambien necesita otras cosas "superfluas" como dice un buen amigo.
saludos

Anónimo dijo...

La triste Cuba bajo la bota!!! Algún día "se abrirán los Grandes Palmares."
Cariños: Salvador Lemis