28 ago. 2011

Con 10 años de más

Por mucho tiempo pensé que esto no ocurriría en muchos, muchísimos años. Una vez Lichi Diego me dijo que él jamás más volvería a Cuba, que él llegaría a Cuba y se iría de Cuba. Pues bien, el lunes 19 de septiembre llegaré a La Habana. Ya tengo en el bolsillo el boleto de ida y de vuelta a mi país.
El itinerario es extenso y justo. Quiero ver tanto que nada será suficiente. Hay paradas obligatorias: el Paradero de Camarones, Santa Clara, Cienfuegos, Manicaragua, El Cristo y El Vedado. Hay otras condicionadas por los amigos: Habana Vieja, Marianao, Matanzas y el Parque del Ajedrez, en Santiago de Cuba.
Es raro, pero el día en que me “habilitaron” el pasaporte, no pensé en Cuba ni en la posibilidad real del viaje. Solo me vino a la cabeza uno de los poquísimos poemas que me he aprendido en mi vida: “El pasaporte soviético”, de Vladimir Maiakovsky. “Ante algunos pasaportes,/ una sonrisita en los labios./ Ante otros,/ un desprecio único”, repetí de memoria, ingenuo, infantil.
Hoy, cuando compartí la noticia con mis amigos de Facebook, muchos me advirtieron de todo lo que se suele advertir a alguien que regresa a Cuba después de una larga ausencia. No tengo otra expectativa que no sea la de encontrar los abrazos que he dejado de dar por todo este tiempo.
Con 10 años de más, soy un Camilo Venegas muy diferente del que se fue. He cambiado tanto, que ya no me preocupa hallar nada de lo que perdí, nada que no sea esa patria intangible que constituyen los amigos, la familia y el olor de los lugares sin los cuales uno deja de ser uno.
No es tanto lo que busco. Apenas soy ciudadano del Paradero de Camarones y eso, como diría Maiakovsky, es una carga de poco peso.

17 comentarios:

Lissette Bustamante dijo...

Los primeros días son difíciles por la adaptación al tempo y a otra forma de vida, pero si te dejas llevar por los buenos amigos y el corazón y te dedicas a observar sin limitaciones entonces el reencuentro vale la pena y cuando llega el regreso te vas convencido de que ese es tu lugar... Por lo menos es lo que me ha pasado a mi después de 19 años sin entrar... Buen viaje y que el reencuentro sea tierno y hermoso...

Angelika Knüppel dijo...

Ya estamos esperando ansiosos tus crónicas en El Fogonero. Mucha suerte, paciencia y todo lo demás que tendrás que tener...

Guillermo Bernal dijo...

Te deseo que lo paes muy bien, sé que amas el terruño y eso se ve en el Fogonero. Mucha suerte con los amigos de siempre

Rosa Molina dijo...

te deseo una bonitas vacaciones,pero preparate spicologocamente.suerte y salud amigo

Magali DeLa Cruz dijo...

Tambien regrese por primera vez despues de 10 annos, creo que ya no es lo mismo que imaginamos...fue muy dramatico en todos los aspectos...llenate de paciencia porque alla todo sucede de manera atemporal...comenzando por el aeropuerto!

Magali DeLa Cruz dijo...

Tambien regrese por primera vez despues de 10 annos, creo que ya no es lo mismo que imaginamos...fue muy dramatico en todos los aspectos...llenate de paciencia porque alla todo sucede de manera atemporal...comenzando por el aeropuerto!

Diana Sarlabous dijo...

Asi es Camilo, hace tres meses volví a Cuba después de 40 años de exilio. Mi única ilusión era poder completar las imágenes que guardaba mi recuerdo, el final de la calle de mi casa, la entrada de mi pueblo, la ciudad que me vio nacer. Y más que nada abrazar la familia que quedó y los amigos con los que compartí mi primera infancia. Lo material que perdimos no significaba nada porque eso ya no somos nosotros. Excelente escrito.

Miguel Grillo Morales dijo...

Prepare la javita de las emociones, porque lo que le espera es una montaña rusa. Que todo le valla bien es mi deseo. Déle un beso a Paradero de Camarones y tírale otro al Central Mercedes, de mi parte. Ya espero, sus impresiones, al regreso.

ZoePé dijo...

Buen viaje. Y relajate que no es tan grave, aunque tampoco tan leve.
A la vuelta, nos vemos.

OSMANY dijo...

Bueno Camilo. Ya alguien te dijo que no es tan grave ni tampoco tan leve. Todos tienen mucha razón. Yo me voy muy frecuente y los cambios no los veo tan grandes pero los veo. Concentrate solo en lo que quieres encontrar. Algunas yo no estarán pero las sentirás presentes. De alguna forma he veo la transparencia y la nobleza de tu alma. Eso te ayudara a pasar por todos tus recuerdos y llegar al re-encuentro esperado de tus emociones. De ya, te dejo un abrazo; que aunque no nos conozcamos ya será uno de menos.


FELIZ VIAJE!

Angel Santiesteban-Prats dijo...

Camilo, fui testigo de la última vez que estuviste en el Paradero de Camarones, vi tu dolor por desprenderte de aquel pueblo que te hizo inventar otro espacio, de aquella gente mágica que alimentaron tu imaginación y ayudaron a crear el artista que eres. Lo mejor que puedes hacer es comprar un cake y celebrar. Fuiste el primero en salir y luego te llevaste lo que más querías. Recuerda a Gastón Baquero en aquella entrevista que dijo que él "se había llevado a Cuba dentro, y que en cualquier lugar que se estuviera se estaba a la misma distancia de las estrellas". ¡Felicidades y sopla diez velitas de tu nacimiento! Te abrazo.

Rodrigo Kuang dijo...

Vas a reunir material para muchas entradas. No te van a entrevistar en el programa 23 y M, pero ya será bastante si te dejan pasar la línea de la aduana. Espero fotos te La Habana y de Marianao, que a través de tu ojo será como mi propio stargate.

Robert dijo...

Por una parte Camilo me producen muchísima repugnancia todos aquellos que van a Cuba pero ¡ojo! no por el viaje en sí sino porque es seguir controlados por la dictadura que es la autoriza si entramos o no a nuestro propio país. Yo no he vuelto en 21 años y no regresaré hasta que pueda entrar y salir libremente de mi propio país.
Por otra parte me alegro muchísimo por tí y desde ya espero leer aquí tus impresiones sobre el viaje.

Anónimo dijo...

Camilito:
Que te vaya bien, que seas feliz, que las lágrimas sean pocas si son de alegría y que sean muchas si son de limpiar amarguras de las que se acumulan. ¿Cómo te decidiste a visitar el Museo, chico? Mando todo aquello que tenía Aquiles para ir a sus trabajos supremos, contra León de Nemea, Vellocino de Oro, la Hydra, etc... Recuerda que cuando naciste... tu bella madre te agarró por el tobillo y te sumergió en la inmensidad que protege.
Te regalo un conjuro esquimal: "¡Atrás, perros blancos de la Muerte, atrás, antes que les unza a mi trineo!" Lo repites en silencio ante las hienas.
Un beso: LEMIS

Anónimo dijo...

Es como cuando Viktor Frankl, quien padeciera en Auswitz, regresara al Museo del Genocidio... y escuchara el ruido de las miserias humanas.

"El Dr. Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus
pacientes aquejados de múltiples padecimientos, más o menos
importantes: "¿Por qué no se suicida usted?" Y muchas veces, de
las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a
aplicar: a este, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un
talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizás, sólo unos
cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido. Tejer
estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme,
coherente, significativa y responsable es el objeto con que se
enfrenta la logoterapia, que es la versión original del Dr. Frankl
del moderno análisis existencial."

Anónimo dijo...

Lee antes de ir:
http://www.journeycompanions.com/V-Frankl_El_Hombre_En_Busca_De_Sentido.pdf

Anónimo dijo...

Viktor Frankl es algo muy fuera de moda.

Ninoskka Fuentes