14 jul. 2011

Volviendo al tema, con Félix Masud

Conocí a Félix Masud hace ya algunos años, en un viaje desde El Vedado hasta Cienfuegos. Durante casi todo el trayecto hablamos de Grandes Ligas. En ese entonces aún yo vivía en Cuba y apenas tenía acceso a las noticias del Big Show. Gracias a aquella conversación, puede enterarme de las hazañas de Ken Griffey Jr. y de otros dioses del mejor béisbol del mundo.
Si mal no recuerdo, esa noche fuimos al 5 de Septiembre a ver un juego de Cienfuegos contra Pinar del Río. En aquel entonces los Elefantes aún eran los Camaroneros. Faltaba mucho para que se convirtieran en esa poderosa manada que hoy me llena de orgullo. Ahora que lo pienso, esa fue la última vez que fui al estadio de mi provincia.
Nunca más supe de Félix Masud hasta hoy, que le veo en una noticia en Granma. El académico norteamericano, dice la nota del diario oficial del régimen, prefirió no participar en un foro internacional en Cuba, debido a las degradantes regulaciones que le impusieron en su país para poder viajar a la Isla.
Si hay algo degradante, verdaderamente degradante, Félix, son las regulaciones migratorias  que le impone el gobierno de Cuba a tus compatriotas (y no me refiero a los estadounidenses, obviamente). Nadie ha sido más vejado en un consulado que un cubano en cualquiera de esas oficinas donde ondea la bandera de su propio país.
Te envidio esa libertad que disfrutas como norteamericano de entrar y salir de ese país cada vez que quieras. Los cubanos, en cambio, estamos privados de ese derecho (que es es mucho más sagrado que el que tú defiendes ahora). Antes de exigirle a cualquier nación que deje viajar a sus ciudadanos a Cuba, primero hay que exigirle a Cuba el derecho que tienen todos los cubanos de volver a su patria cada vez que quieran.
Si alguna vez volvemos a coincidir, ya podremos hablar de Grandes Ligas en igualdad de condiciones. Hace 10 años que vivo en República Dominicana. Aquí a nadie se le ha ocurrido nunca prohibirle a la gente el mejor espectáculo posible de su deporte nacional. Por cierto, como sé que eres de los Medias Blancas de Chicago, ¿qué te parece Alexei Ramírez?

2 comentarios:

salva33125 dijo...

Y la Realidad se vuelve a imponer, puede no solo protestar en su renuncia de visitar la Isla, al menos el puede hacerlo, a donde iría un cubano residente en cualquier parte del mundo cuando le niegan la entrada a la Isla,muy bien dicho CAmilo. un saludo

Alexis Cundejo: dijo...

"Nadie ha sido más vejado en un consulado que un cubano en cualquiera de esas oficinas donde ondea la bandera de su propio país."

Una verdad como una catedral. Tremendo post!