8 jun. 2011

Hoy como ayer, gracias

A la mañana siguiente de mi viaje de ida de La Habana, Freddy Ginebra me dejó en El Caribe. La bienvenida oficial me la dio Juan Fernando Dorrego, quien en aquel entonces era el último en irse y el primero en llegar a la redacción. Enorme y noble, como el oso Jogi, Juan Fernando no tardó en darme un abrazo y las lecciones elementales para que yo comenzara a trabajar aquel mismo día.
Él es español y su esposa Angelika, quien también trabajaba allí, alemana. Ambos eran asesores en aquel nuevo diario que se estaba gestado dentro de uno de los periódicos más tradicionales de República Dominicana. Poco después del mediodía, conocí a Luis Canela, quien por aquellos meses, de manera temporal, se había desdoblado de su oficio de banquero para convertirse en director del periódico.
Luis tuvo incontables gestos de generosidad conmigo. Pero el más importante de todos fue regalarme los libros que tenía repetidos en su biblioteca. Así comencé a recuperar lo que había dejado en Cuba y me hice de otras cosas con las que, en  honor a la verdad, ni había soñado.
Desde ayer, El Fogonero aparece entre los blogs de Hechos de Hoy, una página de análisis de América Latina, España y el mundo que gestaron Juan Fernando y Angelika con el apoyo de Luis. Eso me produce una enorme felicidad, porque es estar otra vez entre algunos de los que hicieron el mejor periódico dominicano que se recuerde.
Hace una semana volví a casa de Luis y, como es costumbre, me fui con un libro repetido debajo del brazo. Por aquellas felicidades y por estas, hoy como ayer, gracias.

2 comentarios:

Cecilia dijo...

Hola Camilo!
Hoy como ayer, hago mi espacio para compartir "El Fogonero" contigo.
Me hace mucho bien leerte siempre.
Te admiro, te respeto...y sobre todo te quiero mucho.

Santiago25 dijo...

Hola Camilo, aunque no veas mis comentarios, estoy aquí, escudriñándolos y delatándome con ellos. Un abrazo.