1 feb. 2011

Bebo’s Blues*

En Estocolmo las mujeres comen fresas antes de empezar a llorar,
luego se ponen una flor alrededor del cuello
y te miran a los ojos para oír mejor esa música incomprensible.
Bebo escribe la palabra Quivicán todas las noches.
Siempre lo hace sobre la misma ventana,
moviendo sus dedos entre el aire y la nieve.
Antes del dibujo se ve el cielo y después el agua,
entre ellos,
aparece una madrugada cualquiera con todas las luces encendidas,
un espacio lleno de rostros efímeros
y de carteles que anuncian las únicas canciones que existen.

Las sillas del bar están vacías
y Bebo es un barco que flota sobre el invierno.
¿Quién puso una lámpara de aceite encima de sus dedos?
¿Quién dejó pasar a esas mujeres que ahora le miran a los ojos?
En Estocolmo nadie responde preguntas lanzadas al aire
y lo poco que hemos logrado entender
son metáforas escritas por poetas que ya se murieron.
Allí sólo es verdad
una madrugada cualquiera que han encubierto con cortinas rojas
y la sombra de Dios que se apresura a repartir fresas, flores...
todo el silencio que se puede hacer
antes de que un negro enorme empiece a flotar enternecido en llanto.

*Con este poema, incluido en el libro Itinerario (2003), aparezco en la Antología de la poesía cubana del exilo (Aduana Vieja, España, 2011). Desconozco las razones por las que Odette Alonso escogió estos versos. Dejando a un lado la alegría que siempre produce el hecho de que algún texto de uno alcance la imprenta (un placer que está a punto de desaparecer), lo que más me ilusiona de esto es Bebo, quien ha logrado hacer poesía si tener que escribir ni siquiera una palabra. Bebo es también uno símbolo de resistencia. Nunca se dejó tentar por los puentes que le invitaban a regresar, jamás cambió la libertad bajo cero de Estocolmo por un "cálido" regreso a su isla presa.

4 comentarios:

Grettel Trujillo dijo...

Hermoso poema, Camilo. Trato de leer siempre tus escritos. Gracias por cada uno de ellos.

José M. Fernández Pequeño dijo...

Y ahora, señoras y señores, Odette Alonso se dedicará otros diez años a hacer la antología de los narradores cubanos en el exilio... ¡Hurraaaaaa!

Omar Mederos dijo...

niñoooo, odette lo escogio porque nom es boba nà. es una belleza este poema , es un deleite.
mis quieros de siempre.

EL SITIO DE LA LUZ dijo...

bello texto compay, muy bien por Odette incluirlo
JC Recio