21 sept. 2010

Las rameras respetadas

Cuba, según cifras del Instituto de Estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), posee un 109% de  tasa bruta de matrícula universitaria. Sus más cercanos seguidores, Corea del Sur y Finlandia, no sobrepasan el 95%.
Lástima que el país con la mayor tasa mundial de estudiantes matriculados en la universidad, luego no pueda ofrecerles un empleo digno, donde perciban lo necesario para garantizar el bienestar y el futuro de su familia. Es por eso que un alto por ciento de ellos abandona los estudios y otros, una vez graduados, nunca ejercen.
Cuando aún la lucidez de Fidel Castro era incuestionable, llegó a decir que las jineteras eran las prostitutas mejor instruidas del mundo. Como es típico en él, esa tremenda aseveración no se basaba en ningún estudio comparativo, sino en la certeza de que muchas de las cubanas que se prostituían con los turistas poseían un título universitario.
Juan Paul Sartre visitó a Cuba pocos meses después del triunfo revolucionario y quedó tan fascinado que escribió un libro (luego también dejó por escrito su desilusión). Sartre visita a Cuba termina con una frase tajante: “Los cubanos deben triunfar o lo perderemos todo, hasta la esperanza”. El marido de Simone de Beauvoir nunca sospechó que aquella revolución llegaría al punto de formar generaciones de rameras respetadas.

3 comentarios:

Mike Grillo dijo...

Camilo.
No recuerdo donde, creo que fue en el pie de grabado de alguna foto, con tres o cuatro colegas. Te quejabas de no saber en el momento de ser tomada la instantánea que “estaban infiltrados”. Puede que yo halla cojido el rábano por las hojas, pero este articulo en el blog de Zoe me hizo recordar tu comentario.
Saludos
Grillo
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El castrismo siempre se valió de la envidia, del cuatrerismo, y de la mala entraña de algunos, y de la generosidad de los escritores del exilio, para sembrarnos a gentuza que poco a poco, y gracias a nosotros, se han ido colando en el mundo artístico europeo, con pasaporte, condecoraciones, publicaciones, y mentiras a más no poder. Cada escritor y artista exiliado tiene a alguien otorgado, que llega desde Cuba, y haciéndose el bueno, el acongojado, el contestatario que no puede dejar aquello por múltiples razones, se introduce en nuestras casas, en nuestras vidas, y cual chupóptero chupa y babea de nuestras almas y al mismo tiempo inocula el veneno. Pero en esa trampa, les aseguro, que no caeré nunca más.

Tomado de:
Blog de la escritora Zoé Valdés.
De lo bueno que se está poniendo el final de la película.
Septiembre 19, 2010

Odette Alonso dijo...

Si 100% es el total, ¿cómo puede tenerse un 109% de algo?... La UNESCO me deja dudando. Pero aun cierto el guarismo, que sean instruidas no garantiza que sean respetadas. Y de hecho no lo son. Quien primero no la respeta es su propio gobierno, ¿pero cuándo se ha visto un gobierno que respete a las putas? Debieran contabilizar el porcetaje de muchachas cubanas que se prostituyen (o lo han hecho alguna vez en la vida), ése sí sería un dato trascendental.

Rodrigo Kuang dijo...

Coño, Odette me lo quitó de la boca. En eso mismo estaba pensando, en ese 9% por encima de la cifra total de posibles universitarios. ¿O es que se trata de un aumento con respecto a un año previo, que sí pudiera ser no de 9, sino de hasta 500 porciento, o más?
Y nada para asombrarse ¿eh?, la fábrica de chorizos universitaria aumentó en los últimos tiempos de manera macabra en Cuba. Se gradúan miles en esas universidades populares y no saben ni escribir. Valientes cifras, amigos.