5 may. 2010

Mobiliario

Noël Arnaud dijo que él era el espacio donde estaba.

A falta de un lugar que se parezca a mí,

he decidido regresar a uno de esos puntos

donde cada día simula

la forma inerme del pasado.

Una tarde de frío,

una pared alta y sin color,

el sonido de cualquier tren por llegar,

las cosas que por más que uno quiera no van a ocurrir

y la convicción de que ciertas palabras quedarán intactas.

Eso, sin más, son mis muebles.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿y ese pueblo se llama así, es en cuba? wao que chulo.

Lucero dijo...

Lo único que faltaba, una estación de ferrocarril con tu apellido. No si cuando yo lo digo...

Anónimo dijo...

Hermoso, poeta, no deberías estar tirando poemas al aire, si los armas todos son un lindo libro.

JC dijo...

Te envido esos textos.

sl dijo...

Dos joyitas, una detrás de la otra. Camilito escribes...

EL SITIO DE LA LUZ dijo...

Muy bello poema, preciso y abarcador. Ojalá tu tren pase por Sentado con unos cuantos poemas, una foto de la portada de Irlanda está después del puente, para publicarlo. Un abrazo

Anónimo dijo...

Qué lindo....
Ah, las palabras que quedarán intactas son:
MENTIRA/VELDÁ.
Firma: El Pionerito del ISA: