31 may. 2010

Después de Charly, el diluvio

Lo admito, le debo mucho más al rock argentino que a las trovas cubanas. Una frase de Charly, Fito o Calamaro puede bastar para que se salve una tarde a punto de hundirse, para que el día más incierto salga a flote. Esa conclusión no la saqué yo, sino el contador de mi iTunes. Según él, recurro a ellos como a nadie y nunca pongo objeciones cuando suenan.

En estos días el cielo de Santo Domingo ha permanecido nublado y, no sabría decir por qué, me he hecho acompañar de El concierto subacuático. A veces solo lo oigo, a veces lo oigo y lo veo. Sucedió el 23 de octubre de 2009, justo el día en que Charly cumplía 58 años. Le acompañaban Say No More (su banda), Hilda Lizarazu y Luis Alberto Spinetta.

El autor de “Cerca de la revolución” regresaba después de meses de internamientos y ausencias. Desde su blog, Andrés Calamaro le había deseado una “noche primaveral”, pero dos o tres canciones después de haber comenzado la función en el estadio Vélez, se desató un feroz aguacero. “Say No More es impermeable”, advirtió Charly y a partir de ahí no paró de tocar.

De espaldas, con poncho y de cara al agua, se parece a Mercedes Sosa, una de sus creyentes más fieles. 21 canciones después, cuando de verdad se despide, uno agradece que Charly haya vuelto, que pudiera sobrevivir semejante naufragio. “Nos vemos en la próxima tormenta, chau, gracias, vayan a la casa que se van a resfriar…”, dijo antes de hacer mutis.

Después de eso, qué venga otro diluvio.

4 comentarios:

ZoePé dijo...

Una sugerencia, que te puede gustar, este post de Música Maldita.
Que lo disfrutes.
Saludos desde Buenos Aires.

Anónimo dijo...

Charly García es el artista más importante que dió el rock en español. Su música siempre estuvo allí, accesible pero terriblemente compleja en su composición (sobre todo en tiempos de la Máquina de Hacer Pájaros o Serú Girán) y muchas veces dolorosa e insoportablemente bella.

Camilo Venegas dijo...

Gracias, ZoePé, por tu sugerencia. me fui a "Música Maldita". leí y oí como un trastornado. Buenísimo. Un abrazo cubano.

Rodrigo Kuang dijo...

Ay cabrón, desde el facebook ya te decía de los nudos en la garganta con Charly. Todos aquellos casetes que sólo dios sabía de dónde o por dónde venían, y que empezaron a caer en los tiempos de la ENA, con ustedes de cómplices, tú, Freddy, el majá... coño, qué timbres suenan en el oído y transportan a la época más redentora. Nada se puede comparar con Charly.