3 feb. 2010

Ramiro, el electrónico

Ramiro Valdés, el actual ministro cubano de Tecnología, fue enviado por Fidel Castro a Caracas para dirigir un equipo que hará frente a la grave crisis eléctrica que afecta a Venezuela. Desde que bajó de la Sierra Maestra, en enero de 1959, Valdés sólo ha encabezado ministerios o empresas cuya encomienda, de manera directa o indirecta, es la represión.

“Está con nosotros uno de los héroes de la revolución cubana”, dijo Hugo Chávez al anunciar la estadía del comandante Valdés y el objetivo de su misión. Lo más cerca que habrá estado Ramiro de un debate sobre kilovatios, debe haber sido a la hora de discutir las descargas que se les aplicarían a sus prisioneros.

Es cierto que la ineptitud del gobierno bolivariano ha provocado una inexplicable crisis energética en el quinto productor mundial de petróleo. Pero hay otro problema mucho más urgente para Hugo Chávez en estos momentos y es el rápido auge de las protestas masivas en todo el país.

Si en algo es especialista Ramiro Valdés, es en generar las más sofisticadas técnicas de persecución. Los órganos bajo su mando, han logrado acallar, con una eficacia casi perfecta, cualquier intento de cualquier cubano de disentir en público y manifestar su desacuerdo con la dictadura.

En la televisión cubana, a mediados de los años ochenta, pasaron Las aventuras del electrónico, una historia donde un científico soviético construía un robot a imagen y semejanza de su alumno Sergey Syroezhkibn. Al escaparse del laboratorio, el androide se encuentra con el niño que inspiró su apariencia y se desatan una serie de entuertos.

A Caracas llegó un solo individuo, pero dentro del “electricista” va escondido el robot, la máquina represiva.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

ja ja apretaste... tu no seras fotografo ? lo retrataste chico

Anónimo dijo...

Oye camilo, o yo me estoy poniendo bobo o acaso hay mas bobos en Venezuela de los que yo me imaginaba?.Pregunto porque hasta de mi estoy dudando.

Odette Alonso dijo...

De pinga, mi nieto... Qué clase de cojones tienen... Lo bueno es que se creen que la gente es idiota!

Anónimo dijo...

Expertos en repartir miserias y palos,mejores no pudieron buscarlos.