11 feb. 2010

Me acabo de bajar del Transiberiano

Hoy se me cumplió uno de mis sueños más viejos. En una de las aulas de la escuela rural Conrado Benítez había un planisferio. En aquel mapa político del mundo, los 9.288 kilómetros del ferrocarril transiberiano cubrían casi un metro de pared. Sobre la extensión bañada en rojo de la Unión Soviética, avanzaba una línea gruesa y serpenteante desde Moscú hasta Vladivostok.

En el recreo, mientras El Chiqui, El Cabilla, El Venao, Cabeza de Puerco, Tito el Bobo y Agamenón se iban para el patio a jugar pelota, yo solía quedarme explorando aquella superficie. La “b” de Cuba cubría desde Camajuaní hasta Palmira, dentro de esa mancha estábamos nosotros, los mil y pico de habitantes del Paradero de Camarones.

Mirara para donde mirara, por lo regular acababa señalando con la punta del dedo aquel trayecto. En una revista Spuknik, había descubierto que el transiberiano usaba la misma locomotora que el tren de Cienfuegos a Santa Clara. De manera que no me era difícil imaginar el sonido del largo viaje a través de dos continentes, 12 regiones y 87 ciudades.

Sin embargo, debo admitir que lo que viví hoy, desde una ventanilla de Google, no se parece tanto a lo que tenía en la cabeza. Es verdad que ya no existen ni el país por el que yo quería viajar ni el niño aquel, pero aún así me imaginaba la salida Moscú, el río Volga, el lago Baikal y la llegada a Vladivostok de otra manera.

Solo el cielo me pareció reconocible, siempre supuse que tendría ese gris que permanece durante todas las horas de video. Me acabo de bajar del Transiberiano. Ahora solo espero que otros sueños se me den con la misma facilidad que este… en apenas un clic.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Camilo, gracias a Dios que ya no existe aquel pais;el ni~o seguira existiendo mientras vivamos.Te felicito.

Margarita García Alonso dijo...

Camilooooooooo, hice el trayecto en diciembre ultimo, regalo de amigos rusossssssssss.
Lei en los comentarios de tu blog, que corrias detras de las gallinas, eso explica que te gusten las mias, es que eres un poeta guajiro!!!!dejame ver como te hago llegar una a Santo Domingo.
Besos.

Leibi Ng dijo...

"...El Chiqui, El Cabilla, El Venao, Cabeza de Puerco, Tito el Bobo y Agamenón..." ¿Y a ti cómo te decían Camilito? (je, je, je!)

Jesús Ernesto Aneiros Sosa dijo...

Ah estimado fogonero Venegas, en este viaje si que no te acompaño. Para mi la palabra Siberia (por esas cosas de la mente) va unidad a Archipiélago Gulag, a tanta muerte y castigo solo por atreverse a pensar ddiferente. No amigo, demasiados malos recuerdos, en este viaje no te acompaño.

Anónimo dijo...

http://www.elpais.com/fotografia/tecnologia/Viaje/virtual/Transiberiano/elpfot/20100211elpeputec_2/Ies/

Qué lindas cosas escribes: como te conozco y RECUERDO EL TONO EXACTO DE TU VOZ te imagino leyéndome todo en voz alta. Beso. Lemis.