8 sept. 2009

El perfecto idiota norteamericano

El cine de Oliver Stone, su irrenunciable vocación crítica y la acidez con la que se abordan en él los más sensibles temas patrios, fue una gran lección para los que estudiábamos artes escénicas en la Cuba de los años ochenta. Entonces, cada uno de nosotros se creía preparado para vencer las barreras y los miedos de aquellos años funestos donde el cine y el teatro de nuestro país se convirtieron en meros ejercicios de orientación y propaganda.

Recuerdo que en un debate sobre la película Platoon (1986), alguien propuso reconstruir la historia de los focos guerrilleros que surgieron en el Escambray en la década del 60 (que oficialmente se conoce como Lucha Contra Bandidos) y de las reconcentraciones de campesinos que ella produjo, con el mismo nivel de honestidad que Stone miraba la guerra de Vietnam.

Oliver era un paradigma, por eso me apena tanto verle convertido en un monigote de Hugo Chávez. La ingenuidad con la que opina sobre la realidad venezolana y el entusiasmo con el que habla de la revolución bolivariana son una ofensa para todas las víctimas del caudillismo chavista y para los artistas que se resisten a perder un derecho que a él nunca le ha faltado: decir lo que piensan con entera libertad.

Oliver se nos ha convertido en uno de sus peores personajes: el perfecto idiota norteamericano, ese ignorante que enarbola una bandera sin saber en verdad por qué lo hace ni averiguar el precio que otros tienen que pagar por ello.

8 comentarios:

Jorge Luis Sánchez dijo...

Camilo, excelente texto, este y todos los que leo en tu blog. Te mando un cariñoso abrazo desde Miami.

Mabel Caballero dijo...

Asistí ayer con estupor (cómo me gusta esta palabra) a la noticia en la que se entrevistaba a estos dos personajes y donde otro tipo, cuyo nombre no me sé, hablaba de la libertad de expresión en Venezuela (la salud de la que gozaba) comparada con la de su país (Italia).
mandeeeeeeeeeeeeeee????????????

Lorenzo dijo...

Camilo, una vez más conincido contigo palabra por palabra. Tienes toda la razón. Oliver se ha convertido en un perfecto idiota.

Gerardo González dijo...

Creo que es ingenuo pensar que el señor Stone, le haga de títere al brazo ejecutor de Chávez, La temática caduca del ilustre Don, necesitaba controversia, y la encontró en algún clip informativo político, sobre el sátrapa que tenemos acá en Venezuela. El afán de logro, es lo que mueve a esta crápula, mientras más preponderancia obtenga, habrá logrado su cometido….

Picha Urbaneja dijo...

Camilo, siempre das en el clavo! Gracias, por tu solidaridad, la verdad es que ayer daba náuseas ver el espectáculo del socialismo del siglo XXI!! Qué verguenza!!

Ana T. dijo...

Ay, Camio; me pregunto desde hace dos días cómo alguien con talento, puede ser a la vez, tan cretino....es una vergüenza..hace falta que la " stone" le caiga en la cabeza, a ver si despierta..
Mis saludos,

Anónimo dijo...

Es indudable que Chávez, al margen de posicionamientos políticos, es un líder carismático y con una gran mayoría de apoyo del pueblo venezolano (recuerden la intentona de golpe de estado que sufrió), es lógico, pues, que una figura de la talla de Oliver Stone quiera realizar un trabajo sobre su vida, si además es coincidente con sus ideas políticas, pues me parece de lo más normal que lo exalte, como hace buena parte de la población venezolana, sudamericana y, no nos olvidemos, de la europea.

Ana Zilma Miranda dijo...

Pero este anónimo que me antecede está loco? Ni Chávez tiene carisma, ni es líder, ni la mayoría de la población venezolana lo apoya.
Y el tema del golpe...por favor o es que no sabe que el Mossad le está quedando chiquito al G2...Por favor cuanta babosería