22 may. 2009

M. H. Lagarde, ¿podrías hacernos un favor?

Yo no sé cómo M. H. Lagarde se las ingenia para que algunos “colaboradores” de su blog le faciliten fotos de cada paso que da Yoani Sánchez dentro de la geografía nacional. Lagarde, que es uno de los poquísimos cubanos que se ha atrevido a prestar su nombre, así, a lo descarao, para defender a la dictadura fuera de los medios oficiales, tuvo al menos el pudor de titular su bitácora con una frase subversiva: Cambios en Cuba (pongo el link para que lo vean con sus propios ojos y luego nadie les haga el cuento).
Creo que a M. H. Lagarde lo vi una sola vez, en medio de una larga cola del Festival de Cine de La Habana. Yo no sabía quién era, pero un amigo mío (que ahora ocupa un importante cargo en la dirección de la cultura cubana) tuvo el gusto de presentármelo: “es un hijo de puta, un chivato, un sapingo, un singao y un mediocre”.
Como pueden leer, su blog Cambios en Cuba habla peor de él que mi amigo. Pero este post no es para definir a Lagarde sino para pedirle un favor. Como los “colaboradores” de su blog están tan atentos a todo lo que pasa a su alrededor y, curiosamente, siempre tienen una cámara a mano, es probable que consigan alguna que otra imagen de la agresión al escritor Ángel Santiesteban.
Resulta sospechoso que Lagarde, que había seguido con tanto ahínco el caso de Angelito, haya hecho un silencio absoluto después de la golpiza. Asere, aunque tú des la primicia en Cambios en Cuba, consigue las fotos y nosotros nos encargamos de hacerlas circular.

10 comentarios:

chema dijo...

Vaya, ¿el que está marcado con un circulito en la foto es Lagarde? Guardaré la foto, para poder identificarlo el día que decidamos devolverle la paliza. Su imagen lo dice todo: tiene la mediocridad pintá en la cara, y la envidia y la mala leche. Ahora sólo me falta tener la foto del Yohandry, el otro mediocre.
Es cobarde, Lagarde(rima y todo). No siquiera tiene el valor de subir los comentarios que hago en su patético blog.

Juan Quinquín dijo...

¿Y por qué Lagarde no sube los comentarios que uno le deja en el blog? Ese maricón va tener que irse a vivir a Groenlandia cuando se muera el vijo cagalitroso.

Anónimo dijo...

Lagarde con cobarde, nunca un rima fue tan útil.

Norberto Clemente dijo...

tiene cara de noseque en la foto, con esa manito floja y la barriga saca pafuera y esas piernas fuera de gravedad, se le nota la bajeza por afuera de su combinacion anacronica de ropa

Rodrigo Kuang dijo...

Acabo de leer ese blog que dejaste en el link y estoy conteniendo a duras penas las ganas de vomitar. No sólo se ensaña con singadez gubernamental sobre Yoani o cuanta cosa coherente salga de Cuba, sino que tiene el descaro de prefabricar sus comentarios "anónimos" como si de verdad hubiese tanta gente en el mundo, o en Cuba con acceso a internet, para aplaudir sus barbaridades.
Eso no es un blog, es un cibermamotreto colindante con la mesa redonda. Pobre tipo que en su momento va a tener que responder por tanta virulencia y tanta falsedad.

Michel dijo...

No estoy de acuerdo con ustedes. Creo que Lagarde es un tipo muy inteligente y, soy testigo de ello, he leído muchos reportajes suyos que están muy bien escrito. Por esa razón creo que es doblemente hijo de puta y un miserable de mierda. Me encantaría ser revolucionario para tirarle huevos y hacerle un acto de repudio. Me fascinaría ser intolerante como él para pagarle a dos matones que le entren a palos, justo lo mismo que le han hecho esos cobardes a Ángel Santiesteban. Gracias, Camilo, por tu solidaridad. Un abrazo grande.

Anónimo dijo...

Yo tambien quiero ser como Michel, revolucionaria, solo que yo quiero traer un tubo y una navaja pa sacarselas a los tipos que golpearon a Angel.

alinabrouwer dijo...

deliciosa la pieza..
a.b.

Alina B. dijo...

Decirle hijo de puta a Lagarde es una falta de respeto a los hijos de puta. Para él habría que crear un insulto que englobe muchas más cosas y que de verdad defina a esa criatura deleznable. Hasta su vestimenta da deseos de vomitar. Puaf

cesar dijo...

menudo sinverguenza este imbecil de lagarde