5 may. 2009

Las cartas que no llegan

Dos cartas, escritas por dos figuras muy relevantes de la música cubana, abordan las dos orillas de una tragedia: la barrera de intolerancia que demarca las aguas territoriales de su isla. La primera, enviada desde afuera hacia adentro, y la segunda, desde adentro hacia afuera, contienen ideales muy parecidos, aunque en el fondo estén escritas con intenciones muy diferentes.
El pasado 22 de abril, Willy Chirino depositó en la Sección de Intereses de Cuba en Washington una misiva dirigida a Raúl Castro. El célebre salsero, que goza de una gran popularidad dentro de Cuba, le pide al mandatario que autorice la difusión de su próximo concierto, a través de una señal satelital, en una pantalla gigante que se instalaría en el malecón de La Habana.
“Quisiera compartir mi concierto del 6 de junio que se llevará a cabo aquí, en el American Airlines Arena, con mi público de la Isla (...). El acceso al lugar debe ser sin costo alguno o restricciones para todo aquel cubano que quiera asistir”, le dice Chirino al General de Ejército, comprometiéndose, además, a correr con todos los gastos que implique ese hecho cultural.
Once días después, el 3 de mayo, Silvio Rodríguez le escribió a Pete Seeger, para anunciarle que no podrá asistir a un concierto homenaje que se le dedicó al músico norteamericano. “Traté de volver a estar contigo hoy, pero, como bien sabes, no me dejaron llegar los que no quieren que los Estados Unidos y Cuba se junten, se canten, se hablen, se entiendan”, le dice Rodríguez a Seeger.
En el siguiente párrafo, el autor de “Yo te quiero libre” asegura que “son los que piensan que el mundo se divide en poderosos y en débiles; los que sólo aprecian a los que son ricos y fuertes. Son los que no nos perdonan que aún siendo pequeños hayamos decidido vivir de pie. La realidad grita que cada vez deben ser menos estos brutos, pero de alguna forma esa minoría todavía impera y manda”. Las dos historias se parecen bastante, sólo hay una pequeña diferencia.
Silvio Rodríguez está queriendo viajar a un país que no es el suyo, mientras que Willy Chirino, consciente ya de que no le permitirán regresar a su patria, al menos pide que su obra, que es patrimonio de todos los cubanos, sea compartida con ellos en libertad. Hasta donde sé, Willy Chirino nunca ha incursionado en la política. Él simplemente ha cantado todo lo que quiere para su patria y muchas de esas tonadas se han convertido en verdaderos himnos, tanto dentro como fuera de la isla.
En los noventa, durante los años más críticos del Periodo Especial, “Ya viene llegando” alimentó tanto a los cubanos como las viandas de contrabando. Silvio Rodríguez, que es probablemente el artista más universal de la cultura cubana en los últimos 50 años, sí ha tenido la oportunidad de legislar. Fue diputado en la Parlamento y delegado a un cónclave del Partido Comunista de Cuba, al que le cantó y definió como un “congreso de lo unido”.
Sin embargo, ninguna acción suya en esas instancias estuvo encaminada a lograr que los cubanos tuvieran derecho a volver a su patria cada vez que lo quisieran. En su carta a Seeger, Rodríguez le dice que algunos “vieron un peligro en que nos encontráramos y que un simple acto de fraternidad simbolizara a dos pueblos vecinos que pueden coincidir en canciones y afectos”. Esas mismas palabras suyas sirven para definir cuan brutal y necia resulta la prohibición a Chirino, quien es, por demás, su compatriota.

(El poeta cubano Emilio García Montiel ha escrito una tercera carta que, aunque está dirigida a Silvio Rodríguez, ha hecho pública en el blog Evidencias Cubanas de Verónica Cervera. En unos pocos párrafos Emilito logra decir todo lo que hay que decir al respecto).

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Este tema hubo quie pararlo en tu FB, porque te robábamos demasiado espacio, pero si siguen apareciendo cosas así de Silvio a mi me va a dar un infarto.
Y desde cuando silvio es de los pequeños, de los pobres, etc.....
Arriba liberales del Perico, aquí tienen otra, el hombre no protesta por nosotros (no olvidar que su música era "protesta") le duele que no le den una visa para USA, pero solo a él...

Michel Perdomo dijo...

Lamento profundamente haber vivido esta epoca de cuba, haber nacido con la revolución, visto como una familia instauraba su cortijo gallego en cuba y como seguimos partidos directamente por la mitad gracias a ellos.Quiero que esto termine ya, quiero que alguien haga algo para que esto termine ya. Es tan falto de sentido todo lo que hablamos o ... Leer másdiscutimos sobre las decisiones que se han tomado en cuba por parte de los Castro en los ultimos cincuenta años que a veces me averguenzo. Estoy harto de ellos, harto y asqueado.

Norberto Clemente dijo...

sobre este tema considero que tu post ha sido el mas completo que he leido, te pongo un link

Rodrigo Kuang dijo...

Ya sabes, este no es Silvio, es el doble que dejaron en su lugar cuando se suicidó, luego de cantar El Necio en aquel aciago congreso del partido. Silvio era tremendo imperfecto, pero su genio equilibraba las cosas. Este no tiene justificación ante la historia, pero bueno, es sólo un impostor, un oportunista que vive de la fama y del dinero que le dejó el verdadero Silvio Rodríguez cuando falleció.
Ahora bien, hermano, Willy Chirino si está fundío si cree en serio que hay una mínima posibilidad de que lo dejen cantar en La Piragua, así tan campante, cosas como esa de "ya viene llegando", mucho menos en una pantalla, desde el Arena de Miami, bien lejos de las brigadas de respuesta rápida, porque si tuviera la visa y luego el coraje de ir a cantar en vivo, terminaríamos en una manifestación ante la oficina de intereses de Washington con carteles reclamando "Liberen a Willy"...

Anónimo dijo...

El más completo y el más cojonudo.

Carlos Acosta dijo...

Camilo, Silvio es un farsante y discrepo de ti en eso de que es el más universal artista cubano. En Cuba ya nadie lo oye, las nuevas generaciones ni lo conocen o lo ven como un viejo anacrónico y oportunista. Él ahora es como Carlos Puebla hace treinta años, no más que eso. Alcohólico, adulón, chocho, ridículo y sin nada importante que decir, Silvio es una penosa caricatura del aquel artista que tú todavía recuerdas con cariño. Olvídate de eso, hermano, ya no existe, como la mayoría de tus estaciones de trenes.

Idalmis dijo...

debo decirte que te agradezco el descubrimiento de andres calamaro. Tu sabes que en cuba no se conoce y por tu blog empece a buscar sus discos. ahora soy fanatica del salmón y del fogonero. tus post son un vientecito de libertad que entra todos los dias a esta habana aburrida desde la que te mando un beso y un abrazo.

Anónimo dijo...

¡¡¡Liberen a Willy y encierren al Unicornio en Mazorra!!!

Laurita dijo...

Silvio es un hipócrita y acabo siendo todas las cosas contra las que él luchaba. Pobre tipo, todo en él es decadencia. Gracias, Camilón, por esa lucidez que nos regalas.

Evidencias dijo...

Gracias por mencionar el post de Emilio. Lo acabo de ver. Ayer cuando leí lo del Hanabanilla no tenía tiempo para más.