6 may. 2009

Incomunicados

El gobierno de Cuba acaba de tomar una nueva medida para mantener a sus ciudadanos aún más incomunicados con el mundo exterior. Una resolución le prohíbe ahora a los cubanos residentes en la isla acceder a Internet en los hoteles, que era hasta hace poco una de las pocas vías que tenían para hacerlo.
Según una empleada del centro de negocios del Hotel Meliá Cohíba que fue contactada por Cubaencuentro, “el sistema ha cambiado. Ahora las tarjetas sólo se venden a extranjeros, porque hay que tomarles los datos del pasaporte”. Claudia Cadelo, autora del blog Octavo Cerco, confirmó también que las tarjetas de conexión “ya no las venden a los cubanos”.
En Generación Y, Yoani Sánchez acaba de anunciar una nueva herramienta de comunicación para burlar la extrema vigilancia del régimen al acceso a Internet: “Entre varios amigos hemos comenzado un diminuto servicio de información a través de SMS. Una noticia, no mencionada por los medios oficiales, es enviada a través del móvil a un grupo de personas que a su vez la reenvían a otras”, dice Yoani.
La autora de Generación Y reconoce que el alcance de ese pequeño newsletter puede ser muy reducido, teniendo en cuenta el número de cubanos que tiene acceso a la telefonía celular, pero dos párrafos más abajo, con una sola frase, justifica todos los esfuerzos y riesgos: “Ese pequeño accesorio colgado a la cadera, bien podría llegar a ser todos los periódicos que nos faltan en los estanquillos”.
En su carta a Pete Seeger, Silvio Rodríguez admite que su país es sin dudas “mejorable”. Antes, en otro texto tan poético como la misiva, había admitido que era “perfectible”. Pues bien, aquí tiene el trovador una magnifica oportunidad para hacer que las cosas empiecen a mejorar y a perfeccionarse. Si Silvio se pronunciara a favor de que todos los cubanos tengan derecho a disfrutar, como él, del libre acceso a Internet, le haría un gran bien a miles y miles de compatriotas suyos.
Ellos lo necesitan tanto como él, no ya para escribirle un candoroso email a un amigo del Norte, sino para contactar a sus seres queridos que andan desperdigados por todo el mundo y a los que no pueden ver por culpa de todas las prohibiciones al que el gobierno cubano los somete. A veces no hay que ir tan lejos para reparar un sueño, sobre todo ahora, que los relojes de la patria tienen tantos años de atraso.

6 comentarios:

Odette dijo...

Sí señor...

Michel Perdomo dijo...

Ese pánico cerval que siente Raúl Castro y que sintió su hermano durante cincuenta años es lo que les hace tomar medidas como estas... Pero no son nuevas ni más estúpidas o surrealistas que otras porque nunca han dejado de tomar medidas como estas, recuerden a los expulsados de las universidades por escuchar FM, música americana, denunciados por sus compañeros, por tener el pelo largo, usar pantalones de tubo. Sobre nuestra generación sobrevoló siempre la espada del diversionismo ideologico, a mi me echaron del Rene O Reine de la Víbora por vender fotos de Kiss y los Rolling. Y esto no se lo van a creer pero juro por lo mas sagrado que en mi expediente académico la primera mención de diversionismo ideologico la colocó mi profesora de primer grado alegando que yo insistía en decir que era chino y no cubano, yo, inocente fan de Bruce Lee.

Pepe dijo...

En efecto, Camilo. Estoy en Bayamo y he podido acceder los fines de semana a internet comprando una tarjeta (por cierto, el minuto sale a 30 centavos de CUC, y ya sabes lo poco que se puede hacer con un minuto en internet), gracias a la cédula dominicana o el pasaporte, porque si no, piña, mamey, zapote. Un abrazo,

Rodrigo Kuang dijo...

A mí también me sacudió la noticia. Estamos caminando en círculos, asere. Te invito a ver lo que escribí a propósito en Habana Memorias, y mira como, con leves transportaciones de matices, la realidad nuestra no evoluciona desde hace mucho rato.

Wichy dijo...

Hay tantas cosas mediáticas últimamente que ocultar a los cubanos... lo del narco colombiano que echó palante a Raúl, las ex-nueras y el ex-escoltacontando por ahí la vida de millonarios que se dan los gobernantes, lo que el mundo entero espera del gobierno cubano después de la apertura de Obama. ¿Qué van a decir los cubanos si saben que no les tiran el cable de fibra óptica porque al jefe no le da la gana y no por culpa del bloqueo?
Lo raro sería que dejaran conectarse libremente a la gente común.

Ángela Pérez dijo...

Mi pequeña rebelión consiste en mandar a los amigos de la isla, todo el tiempo y sin cesar, artículos sobre todos los temas, corta y pega me llaman. No me resigno a que los obliguen a permanecer con los ojos y el alma vendados. Constantemente me escriben pidiendo "combustible" y no saben el placer que siento enviándoles noticias del mundo.
Un abrazo