27 may. 2009

El lado nublado de mi Poljot

El día que conocí a Claudio me hice un nudo con los brazos. Quería esconder lo más que se pudiera el Poljot de cuerda y lleno de niebla (el agua acumulada en el interior de su esfera nunca me dejaba ver las manecillas). Claudio llevaba un Seiko digital con calculadora. Presumir eso en la Manicaragua de principios de los ochenta, equivaldría a montar un BMW del año en La Habana de hoy.

Claudio era el hijo de Sergio Corrieri y fue mi compañero en el IPUEC Mártires del Escambray, en Sabana del Moro. Gracias a su amistad, tuve el privilegio de conocer de cerca a Gilda Hernández, una importante figura del teatro cubano que para mí, en ese entonces, era nada más que Tota, la abuela de Claudio, la que nos llenaba la barriga cada vez que nos escapábamos para La Macagua (la sede del Grupo de Teatro Escambray).

Mientras mi padre y el padre de Claudio organizaban la próxima pesquería en el lago Hanabanilla, Claudio y yo veíamos unas películas que él había traído de La Habana y que siempre empezaban con un cartel en letras amarillas: Omnivideo Corporation. Así fue cómo conocí a los héroes prohibidos (Rambo, Superman y Rocky) y por fin vi a John Travolta y a Olivia Newton-John en movimiento (hasta ese entonces eran dos figuras inertes en el pecho del pulóver de moda).

No sé qué ha sido de Claudio. Lo recuerdo con mucho cariño y, hasta el día en que nos perdimos de vista, fue un tipo sencillo y noble, que no le daba la más mínima importancia a las prebendas que disfrutaba. Él fue el primer “hijo de papá” que conocí en persona. Con él entendí aquello de que todos éramos iguales aunque algunos éramos más iguales que otros.

Pero ahora, leyendo las cartas que acaba de hacer pública Juan Juan Almeida, el hijo del Comandante de la Revolución, vuelvo a caer en la duda. Es como si tratara de entender lo que está pasando a través del lado nublado de mi viejo Poljot de cuerda.

7 comentarios:

José Israel Cuello dijo...

Estimado Camilo:
Quisiera conocer las cartas del hijo de Juan Almeida, de quien tengo por ahí un LP grabado mientras era Ministro de Defensa en el pleistoceno de la revolución eterna, que se hace monárquica no tanto por lo de Fidel-Raúl, sino en cuanto la disidencia va siendo ya manipulada por la descendencia.

Napo dijo...

Hola Camilo, muy emotivo el post. Para tu información, OMNIVIDEO no era mas que una fachada pirata de una empresa de copias ilegales de películas, montada por Tony la Guardia y compañía, a través del famoso departamento MC, de la Seguridad del Estado. El destino principal de las copias piratas eran los refugiados políticos que venían de latinoamérica (con dólares) y el personal de las embajadas y consulados en La Habana. La mayoría de esas películas eran pirateadas por nuestro desgobierno en algún rincón de La Habana. Norberto Fuentes, en "Dulces Guerreros Cubanos", da detalles de esta operación. La esposa de Tony, creo, era la gerente de la empresa.

Ana Zilma Miranda dijo...

Brillante la última oración de José Israel. Por favor esto da verguenza, un tipo al cual le pesa en la espalda toda la corrupción posible amparado en el apellido de papi. Señores La Habana es chiquitica y todos nos conocíamos, uno más conocidos que otros, pero conocidos al fin. Lean los comentarios a la noticia salida en Encuentro, parece que los opinantes tienen más sentido común. De mis contemporáneos ¿quién no conoce a JJ?

Rodrigo Kuang dijo...

Me has hecho recordar cuando estaba en los camilitos, y uno de mis amigos allí era Roly Carreras, el hijo de aquel general, famoso por su ejercicio de piloto cuando Playa Girón. Cuando el general llegaba de visita a Arroyo Arenas (que le decían "los camilitos de los burgueses"), los hijos de coroneles iban a saludarlo con efusividad, como mostrando públicamente la alcurnia de sus relaciones. Yo no lo conocía pues apenas era yo hijo de capitán en aquel entonces, y Roly me decía, alejado del show y con tono distanciado: "Ellos tienen más guara con mi papá que yo"... No sé que habrá sido de su vida, pero es cierto que hubo hijos de papá que eran de carne y hueso.

Blanca Acosta dijo...

Cuando era apenas púber Claudio conoció a una actriz del Escambray amiga mía y concibieron un hijo, Fabio.
lo último que supe de ellos es que, como Claudio le dio su apellido al niño, la familia de Elenita --la madre de Fabio-- no podía salir de Cuba.

Anónimo dijo...

Hola Camilo: Ayer un amigo me hablo de este blog, yo nací en Manicaragua y creo acordarme de tu papá, pero salí en 1970 asi que tu eras bien chiquito en aquel tiempo.
Te felicito por todos los exitos que has tenido como escritor, es bueno ver como la juventud triunfa.
En Manicaragua vivía cerca del Liceo tal vez recuerdes a mi familia, ellos vivian enfrente de los paraguitas.
Saludos y suerte

Florita Rivero

Connie dijo...

Hola Camilo,
Hace un tiempo colgué un artículo sobre el teatro en el Escambray con fotos de Sergio Corrieri y de Gilda. La conocí a través de amigos y estuve en su casa varias veces. Maravillosa mujer. Por si quieres leer el artículo, aquí tienes la dirección:
http://archivodeconnie.annaillustration.com/?p=672
El teatro llega
Verde Olivo, 6 de junio, 1971
Gracias por mantenerme en tu lista. Siempre leo con interés a tus envios.
Abrazos,