10 feb. 2009

El último tramo del asta

Cuando era pionero hacía todo lo posible por ser elegido para izar la bandera. Recuerdo que, en el patio de la escuela Conrado Benítez del Paradero de Camarones, siempre me ponía a la vista del maestro Gustavo a la hora del matutino. Eso aumentaba considerablemente las probabilidades de que su dedo apuntara hacía mí a la hora de elegir quién ataría la desteñida insignia de la raída soga.
Cuando el nudo que asía a la bandera chocaba con la roldana que había en la punta del asta, había que retroceder una cuarta. Según el maestro Gustavo, ese tramo equivalía al pedazo de tierra cubana que Estados Unidos ocupaba ilegalmente. En diez pulgadas de un tubo galvanizado se representaban las aguas divididas de una bahía y el rompecabezas incompleto de un país.
Al denunciar la burda maniobra de Fidel Castro de usar a la base naval de Guantánamo como un pretexto para continuar porfiando con Estados Unidos y evitar cualquier acercamiento, justo ahora que en la política de ese país se ha producido un cambio tan esperanzador, no quiere decir que yo no esté de acuerdo con la devolución a Cuba de ese territorio.
Yo quisiera izar la bandera hasta el final del asta, pero con la seguridad de que todas las pulgadas del tubo serán de verdad de todos los cubanos, desde abajo hasta arriba.

6 comentarios:

Jorge Salcedo dijo...

Caramba, Camilo, creo que serías un buen diplomático. Tienes una forma muy convincente de explicar el asunto de nuestra soberanía a todos los interesados, sobre todo a aquellos que no quieren entender.

Eduardo Mesa González dijo...

siempre me gustan las entradas del blog por lo concisas que son y lo bien que conjugas imagen con idea. este en particular me parecio muy bueno.
felicidades y que vengan más.

Eufrates del Valle dijo...

Camilo, creo que hay una dama que no es cubana y no entendió lo de los palestinos, que es un comentario que no haces tú, sino un lector de tu blog. Aclaro que los cubanos les decimos palestinos a los guatanameros y en generzl a todos los que llegan a La Habana procedentes de las provincias orientales. Son en general gente muy pobre y con una escasa cultura que se dedican a los trabajos de la construcción o los entrenan como policías. Su efecto en la población habanera es el mismo que producen en Santo Domingo los haitianos.

Cuty dijo...

Pero se debe empezar por ese tramo?, y es pretexto o tubo galvanizado para izar la bandera debe ser nuestro y también tuyo, pero al menos cuando este el tramo de este lado ya tenemos un pedazo adelantado, no lo crees?. mis saludos.

Á dijo...

Por estos días tienes el poeta en su punto, cada vez que tiras la recta se me aflojan las piernas. Un beso grande, tu hermano,

Marité dijo...

Gracias caballero Eufrates del Valle por la aclaración, sin embargo (y me apena ser repetitiva) que los palestinosguantanameroscubanos aprueben o no la ocupación.. no es el objeto de la presente discusión.