12 noviembre 2008

Un individuo que haga su trabajo

Barack Obama se definió a sí mismo como un candidato “post racial”. Sus discursos de campaña ni siquiera merodearon el tema del racismo y nunca se dejó encerrar en él. La unidad de la nación, las responsabilidades económicas y la política exterior de Estados Unidos eran, para él, las prioridades. Eso lo convierte en un líder del siglo XXI, donde todas las boberías ideológicas deben ser superadas.
A diferencia de los “revolucionarios” y “progresistas” latinoamericanos, que veían en Obama una reencarnación de Martin Luther King o Malcom X, el próximo presidente de Estados Unidos prefirió representar los intereses y los sueños de todos los ciudadanos, fueran del color que fueran, que querían que el futuro de su país cambiara. John McCain le tiene que pedir a su esposa que le revise el email porque aún no se entiende con el Outlook.
Obama, en cambio, dialogaba con sus votantes a través del Facebook. El candidato republicano, como los que insisten en revivir traumas ya superados, son el pasado. El candidato demócrata, junto a los que quieren reformar al mundo, son el porvenir. Cuando asuma la presidencia, Barack Obama se irá a vivir con su familia a una casa construida por esclavos.
Eso habla de lo que ha sido capaz de avanzar la sociedad norteamericana en los últimos 50 años (el mismo lapsus de tiempo que mi país, por ejemplo, ha tirado por la borda). Pero Obama no puede perder tiempo en idear analogías ni erigir metáforas. Su labor es hacer que la economía se recupere y que el Estado funcione. Eso es lo que querían los que votaron por él. Las mujeres, universitarios, afroamericanos, hispanos, sindicalistas y jóvenes que lo eligieron no buscaban un ícono para venerar sino un individuo que haga su trabajo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermano, te agradezco tu artículo el cual comparto. Cierto que ya no necesitamos, si es que alguna vez nos fue necesario, un ícono, sino alguien que trabaje por lo que Martí definió con la exactitud de los grandes, por todos y por el bien de todos... Un abrazo, aristides.

Anónimo dijo...

Tu post es exacto. Ya no hacen falta ni los martires ni los héroes sino gente que haga su trabajo con eficiencia. En América Latina Chile es el único país donde eso sucede, sobre todo porque la izquierda evolucionó durante el exilio en Europa y se escapó de la tontería del guevarismo y la insurrección. te felicito por este blog, es impecable.
LORENZO, SANTIAGO DE CHILE