7 may. 2007

París es una burla*

La prensa sólo se ha referido al triunfo de Sarkozy. Pero en París, a la par de las elecciones, se ha estado celebrado un evento para denunciar a República Dominicana por supuestos vejámenes contra el pueblo haitiano. Algunos malintencionados, otros desinformados y no pocos manipulados se reunieron alrededor de esa falacia.
Unos de los documentales que se exhiben, narra, exagera y a veces se inventa las dificultades que viven los haitianos en los bateyes de algunos ingenios del país. En muchas de sus escenas, las mentiras son obvias; en otras, llegan a ser burdas.
Ni los picadores de caña cubanos o jamaiquinos, por citar los dos ejemplos más cercanos, ganan más o se alimentan mejor que los haitianos que lo hacen en República Dominicana. Por eso, a pesar de que tienen toda la libertad para hacerlo, ninguno de ellos está dispuesto a regresar a su patria.
República Dominicana no es un país rico, pero nada le ha impedido mantener un compromiso solidario con Haití que muchas naciones poderosas no han tenido. Cualquiera endulza un café en París antes de hablar de lo que no sabe. Desde París, eso sí se sabe, Haití se suele tapar con un dedo.
*La foto que acompaña a este texto parecería una de las que se presenta en París, como parte de una exposición de la artista Céline Anaya Gautier sobre la pobreza de los bateyes dominicanos. Pero no, la imagen fue tomada en un cañaveral de Bejucal, La Habana, Cuba, por Ernesto Bazán (N del A).

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